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Ana Ramírez
01/02/2026 | Cancún, Quintana Roo
En un contexto de creciente presión recaudatoria, el sistema fiscal en México enfrenta una etapa de mayor vigilancia y control, impulsada por el uso intensivo de herramientas digitales e inteligencia artificial, advirtió el contador público Lamberto Cruz, vicepresidente del Colegio de Contadores de Quintana Roo.
"Hay que recordar que en años pasados teníamos una persona que tocaba a tu puerta y te dejaba el documento, un citatorio para el día siguiente, y al siguiente le entregaban un documento que era una multa o una diferencia la cual tú tenías que ir a solventar. Hoy ya no, todo va a ser a través del buzón fiscal, es decir, de manera rápida e inmediata", compartió.
En el ámbito estatal y municipal, alertó sobre la creciente fiscalización de la renta vacacional; a través del rastreo en plataformas digitales, las autoridades identifican inmuebles ofertados para estancias cortas y proceden a exigir licencias de funcionamiento y el pago de impuestos.
“En algunos casos, incluso se colocan sellos de clausura como medida de presión para regularizar la actividad... El debate es si se trata de una política de regulación o simplemente de recaudación. Hasta ahora parece más lo segundo”, apuntó.
El presupuesto federal, recapituló, ronda los nueve billones de pesos, una cifra histórica que destina una proporción significativa a programas de bienestar social y para hacer frente a estos compromisos, el gobierno requiere maximizar la recaudación, lo que coloca a los contribuyentes y a los contadores como piezas clave dentro del engranaje fiscal.
En este escenario, recordó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público reportó recientemente un récord histórico de recaudación, resultado no solo de la ampliación de la base contributiva, sino del uso de sistemas automatizados que comparan, en tiempo real, la información fiscal de los contribuyentes.
“Hoy el SAT no revisa con personas, revisa con algoritmos. Compara cuántas facturas emitiste y cuánto declaraste, y cualquier diferencia, aunque sea mínima, genera un aviso”, afirmó.
Aunque estos avisos no constituyen formalmente requerimientos, sí generan inquietud entre los contribuyentes, quienes deben revisar, analizar y, en su caso, responder de manera oportuna para evitar sanciones posteriores.
El SAT, enfatizó, tiene conocimiento total del flujo de facturación, al recibir copia de cada CFDI emitido, lo que permite identificar patrones irregulares y prácticas indebidas con mayor facilidad.
Asimismo, mencionó el incremento de impuestos en ciertos rubros, como videojuegos considerados agresivos, bebidas azucaradas y productos con alto contenido calórico. Aunque reconoció que estos gravámenes podrían justificarse si los recursos se destinaran a programas de salud o rehabilitación, en la práctica los ingresos se integran a la bolsa general del gasto público.
Finalmente, el contador hizo un llamado a los contribuyentes a prepararse con anticipación para la presentación de las declaraciones anuales. Recordó que las personas morales deben cumplir a más tardar el 31 de marzo, mientras que las personas físicas lo harán en abril, aunque los sistemas del SAT suelen habilitarse de manera gradual.
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Edición: Fernando Sierra