Estaría padrísimo que nos incluyan en más actividades: atleta paralímpica

Realizan conversatorio 'Quintana Roo hacia un estado incluyente'
Foto: Juan Manuel Valdivia

Citlali Borges Tun, atleta paralímpica, tuvo que concluir sus estudios de secundaria en línea porque en las escuelas del estado le argumentaban que no había condiciones, capacitación y tiempo para atenderla. “Hay actividades que por tener discapacidad nos dicen que no podemos hacer, estaría padrísimo que nos incluyan”, sostuvo durante su participación en el conversatorio Quintana Roo hacia un estado incluyente.

Durante el conversatorio organizado por Líderes Profesionales, Citlali Abigail Borges Tun, reconocida atleta paralímpica del municipio Solidaridad, ganadora de cinco medallas de oro en las competencias realizadas en 2018 pese a su discapacidad visual total, resaltó que “no hay límites para hacer muchas cosas”.

De acuerdo con datos del INEGI, hasta el 2018 se contabilizaron 7.1 millones de personas con algún tipo de discapacidad en nuestro país; el 31 por ciento en el rango de edad de entre 20 y 59 años, es decir, dos millones de personas en edad productiva. En Quintana Roo, 40 mil 228 personas tienen limitación en actividades como escuchar, comunicarse, moverse o atender el cuidado personal, poner atención y aprender.

En su oportunidad, Citlali Borges destacó que su discapacidad no le ha representado un límite y que pese a que perdió la vista desde muy pequeña ha podido salir adelante. “Gracias a mis padres y al apoyo de muchas personas he logrado muchas cosas, la discapacidad no es un límite, podemos hacer muchas cosas y sin tener problema”, dijo.

No obstante, acotó que en su caso tuvo que concluir la secundaria en línea porque en las escuelas no fue aceptada por su discapacidad: “los maestros me decían que no tenían la capacidad y el tiempo para darnos a las personas con discapacidad y creo que ahí nos están poniendo un límite de qué podemos hacer, y nosotros podemos hacer muchas cosas”.

Indicó que otro de los problemas a los que se enfrenta la comunidad de personas con discapacidad es que pese a que los espacios están adaptados, como los cajones de estacionamiento designados, los ciudadanos no los respetan y las autoridades no hacen nada al respecto.

“Hay muchos lugares en los que nos dicen que por tener discapacidad no podemos hacer cosas, que necesitamos un lugar especial y pues estaría padrísimo que nos incluyan a todos, no es que no podamos hacer nada, sino al contrario”, acotó.

En el encuentro virtual también participó la diputada local Cristina Torres, para quien el reto fundamental de inclusión está en las áreas públicas, puesto que implica no sectorizar ni dividir, sino incluir, y anticipó una propuesta legislativa que haga obligatoria la infraestructura para espacios públicos incluyentes, “no parques para personas con discapacidad, sino para que todos puedan convivir y sentirse incluidos”.

Edición: Emilio Gómez