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Ana Ramírez
12/05/2026 | Cancún, Quintana Roo
Luego de la incertidumbre económica que se vivió durante el 2025 debido a diversos factores internacionales y cambios en las perspectivas económicas, el sector inmobiliario del Caribe Mexicano ha comenzado a mostrar signos de una recuperación sólida.
"El sector inmobiliario va muy bien... nosotros como asesores estamos listos, preparados para recibir a todos estos inversionistas y el estado sigue creciendo. Los beneficios fiscales que trae todo este programa y este proyecto también apoyan al estado y sobre todo a Cancún", opinó Dafne Fuentes, presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) Cancún.
La sinergia entre los nuevos proyectos gubernamentales de gran escala, como la creación del distrito financiero local, y la confianza de los inversionistas privados está reconfigurando el interés en Cancún, consolidándolo no solo como un paraíso turístico, sino como un eje estratégico y tecnológico en el sureste mexicano.
Este dinamismo se apoya en obras de infraestructura, como la apertura del nuevo puente Nichupté y diversas prolongaciones viales, que han mejorado la conectividad de una ciudad que ya enlaza con 126 destinos internacionales vía aérea.
Además, dijo, la integración operativa con el Tren Maya ha potenciado el mercado de rentas vacacionales, permitiendo que los turistas se desplacen con mayor facilidad hacia diferentes puntos del estado y estas obras no solo aportan plusvalía inmediata a las propiedades existentes, sino que atraen a un perfil de inversionista interesado en la movilidad moderna y la actualización urbana.
Consideró que a diferencia del año anterior, marcado por un estancamiento debido a las transiciones políticas y las tensiones externas que afectaron el consumo, el 2026 presenta una curva ascendente y aunque sectores como el de servicios y restaurantes han enfrentado retos por la fluctuación en el número de pasajeros, la adquisición de vivienda ha logrado repuntar significativamente.
Aunado a ello, dio a conocer que el mercado ya no depende únicamente del comprador extranjero de lujo proveniente de Estados Unidos o Canadá; actualmente, el mercado nacional ha tomado un papel protagónico, con inversionistas principalmente del norte del país buscando segundas residencias o propiedades con fines de inversión.
Estimó un crecimiento inmobiliario del 3 por ciento anual, lo que refleja un avance constante tras la parálisis previa del mercado y este impulso también alcanza a la vivienda local mediante programas implementados a través del Infonavit, facilitando el acceso a créditos para los residentes de la región.
Desafortunadamente, reconoció, continúan apareciendo desarrollos irregulares, y recordó al menos ocho desarrollos que han tenido que detener sus actividades por falta de documentación legal y planificación deficiente en diversas zonas de la ciudad, afectando tanto al norte como al centro.
Por ello, reiteró la importancia de verificar la legitimidad de las obras y realizar un seguimiento real de los proyectos que sí están cumpliendo con los tiempos de entrega.
"Hay muchos proyectos que en realidad ahí sí tenemos que tener cuidado en donde estamos invirtiendo, porque los desarrolladores se estancan en que no cuentan con los permisos; les gusta iniciar sin permisos. Hay muchos desarrollos que no tienen los permisos, que no tienen todavía facultades legales, que no tienen una planificación de su proyecto y esos a mitad del camino se quedan atorados", lamentó.
Por último, recomendó a los interesados a invertir, mantener la cautela y buscar asesoría profesional certificada para asegurar que el actual auge inmobiliario se traduzca en un beneficio duradero y seguro para Quintana Roo.
Edición: Fernando Sierra