Moto-diligencieros de Chetumal se organizan para hacer frente al desempleo

Muchos perdieron sus trabajos debido al COVID-19
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán

El contexto de la pandemia generó la pérdida de empleos de cientos de personas, pero también dio pie a la generación de autoempleo y comercio en las ciudades, aunque en su mayoría informal. En Chetumal, esto ocasionó la conformación de grupos organizados de moto-servicios ante la creciente demanda de compra-venta de artículos con entrega a domicilio.

“Moto diligencieros, anexos y similares de Quintana Roo” aglutina a más de un centenar de prestadores de estos servicios que incluso han formado una sociedad cooperativa; ofrecen compras de super, intercambios, pagos bancarios, compra de alimentos, pago de servicios como luz, agua, internet y todo tipo de diligencias, incluyendo el rescate por gasolina a los automovilistas.

“Yo trabajaba hasta abril en un taller de imprenta, hasta que empezaron a dar de baja a varios, primero temporalmente y luego pues ya no nos llamaron para recontratarnos, entonces con la moto que tenía justo para ir a trabajar pues empecé a ayudarle a un amigo a hacer entregas de comida, por cada entrega me llevo entre 20 y 30 pesos, con unas diez entregas saco el día”, cuenta Josué Díaz, quien es moto-diligenciero desde hace ocho meses. 

El cobro de los servicios ha incrementado a raíz de la demanda, pues muchas familias aún no salen a hacer sus diligencias por el riesgo que existe por la pandemia. 

“Nadie se queda a ver qué cae para sostener a su familia; nos tenemos que mover y hemos sido una pieza importante, incluso en la prevención para las personas que no salen aún, como los abuelitos o mujeres”, dice Roberto Hernández, de 23 años, que desde hace unos cuatro meses se incorporó a brindar servicios. 

 

Entregas “seguras y confiables”

A mediados del mes pasado más de un centenar personas dedicadas a hacer entregas a domicilio se constituyeron como sociedad cooperativa de producción bajo las siglas DIRESI, Moto Diligencieros Anexos y Similares del Estado de Quintana Roo, de manera que puedan emitir facturas y prestar servicios a gran escala, además de asegurar su permanencia y una figura jurídica para defender los derechos de sus agremiados. 

Con la promesa de “entregas seguras y confiables”, varios prestadores ofrecen sus servicios desde las 8 hasta las 22 o 23 horas. 

Edición: Elsa Torres