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Miguel Améndola
28/01/2026 | Tulum, QRoo
En Tulum, las pocas casas de empeño que aún operan en el municipio reportan una marcada disminución de clientes durante la denominada “cuesta de enero”, un periodo tradicionalmente complejo para la economía familiar. Los negocios que permanecen abiertos atribuyen esta baja a factores como la reducción de población en la zona, la baja ocupación hotelera y el contexto económico local.
Abel Beltrán, encargado del negocio Tío Rico, detalló que en este inicio de año la afluencia de personas que acuden a empeñar o recuperar sus pertenencias ha disminuido considerablemente. “En esta cuesta de enero la gente viene por sus prendas, hay un poco de retiro ahorita y un 50, 40% de empeño a comparación del año pasado”, comentó.
Según el comerciante, hasta 2023 las ventas se mantenían en niveles cercanos al 90 o 100% de su capacidad, mientras que este año se han reducido significativamente. Beltrán indicó que el tipo de artículos más empeñados siguen siendo los mismos: joyería, celulares y, en menor medida, herramientas.
Sin embargo, el flujo de clientes también ha disminuido: actualmente llegan alrededor de 60 a 70 personas al día, mientras que el año pasado el promedio era de 100 a 120 personas diarias. Además, el encargado de Tío Rico señaló que el número de casas de empeño en la cabecera municipal se ha reducido.
“Yo considero que por lo que se está viviendo, incluso la baja en la ocupación hotelera… pues eso igual afecta acá. La gente se va, vende sus cosas y se va”, comentó.
La situación refleja un panorama económico más estrecho en Tulum, donde la actividad turística y la movilidad poblacional impactan directamente a pequeños comercios que dependen de la demanda local.
La disminución de clientes en esta temporada de enero se suma a otros retos que enfrentan los negocios de la zona, que ahora buscan recuperarse con la llegada gradual de visitantes y residentes.
Edición: Ana Ordaz