Carlos Águila Arreola
Cancún

22 de febrero, 2016

Pescadores furtivos capturan y venden hasta cinco mil toneladas de caracol rosado cada mes en restaurantes de la entidad, donde el producto se oferta a los comensales con el falso argumento de que el molusco es importado de Belice, denunció el cooperativista Jaime Medina Flores.

El líder de la “Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera Langosteros del Caribe” adelantó que ya se elabora una propuesta a los diputados federales para modificar el artículo 420 del Código Penal Federal, que eleve a pena grave la comercialización de especies acuáticas en veda.

Explicó que desde hace tres años, en 2013, cuando se declaró veda de cinco años para la especie en peligro de extinción por llegar a un punto máximo de explotación, los pecadores furtivos distribuyen de manera exclusiva en el mercado negro, toneladas del molusco debido a la falta de vigilancia y regulación de la autoridades.

“Una vez que se apruebe la modificación legal estaremos del otro lado. Si en un restaurante venden caracol y el propietario no puede demostrar que lo compró a una persona autorizada, se convierte en infractor y el establecimiento podría ser desde multado hasta clausurado”.

“Fácil sacan de cuatro a cinco mil kilos al mes, cuando a nosotros nos autorizaban cuatro mil al año, esa era la cuota de la cooperativa. No hay control”.


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