Foto: Andrew Cannizzaro

La península de Yucatán es una región de suma relevancia para las aves migratorias, ya que es utilizada como zona de paso o descanso por centenares de estas especies. Cada 9 de octubre se celebra su Día Mundial; y en esta ocasión la Dra. Vanessa Martínez García invita a tomar conciencia sobre la importancia de estos tesoros compartidos.

Las aves migratorias juegan un papel vital en el medioambiente de los lugares que visitan. Entre sus servicios ambientales figura el control de plagas de insectos, la dispersión de semillas para generar nuevas plantas, así como la polinización de otras especies de flora, explicó la directora de la asociación Proyecto Santa María.

En la península yucateca, precisó, se pueden avistar cerca de 550 especies de aves; y el 50 por ciento de estas son migratorias. Principalmente se les encuentra en zonas colindantes con la costa, aunque pueden avistarse en otras áreas debido a que, durante su trayecto, suelen atravesar la península yucateca.

La mayoría de estas aves viajan hacia el sur del continente americano provenientes de países del norte como Canadá, Estados Unidos e incluso de algunas zonas de México. Las que rodean la costa utilizan parte de la península y continúan su travesía hacia Sudamérica.

 

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“También hay otras que cruzan el golfo de México y utilizan las costas peninsulares como primera parada de descanso luego del largo viaje que realizaron”, acotó la bióloga Martínez García, quien también cuenta con un doctorado en Ciencias Naturales.

La migración, detalló, es un proceso natural que se da en algunas especies de aves, aunque no todas tienen la capacidad de realizar tal hazaña, aclaró. Se trata de un método que algunas de ellas utilizan para sobrevivir.

“Por lo regular este fenómeno ocurre porque las aves deciden moverse de sus sitios habituales a razón del clima extremo que usualmente azota sus lugares de origen. Con el inicio del invierno, su alimento disminuye, entonces viajan al sur”, añadió.

Estos procesos migratorios, dijo, suelen ocurrir desde finales de agosto y se extienden durante los meses de septiembre y octubre, para retornar al norte del continente en el de marzo, a la par del inicio de la primavera.

“Esto significa que actualmente estamos en un momento crucial para las aves migratorias. Incluso en estos momentos hay un movimiento muy importante de aves rapaces en Veracruz conocido como ‘río de rapaces’, que es de las migraciones más grandes del país”, expuso.

 

Amenazas latentes 

Como para todas las aves, una de las principales amenazas para las migratorias radica en la pérdida de su hábitat. Llegar un sitio en donde ellas sabían que tenían un espacio selvático o boscoso; y encontrarlo urbanizado.

Otra a la que se enfrentan, particularmente en Yucatán, es a la captura, es decir, la extracción de esas especies de la vida silvestre en forma ilegal, para posteriormente comercializarlas. Una de las que sufre más esta situación en la región es el mariposo siete colores.

“Se trata de una especie migratoria: y por lo regular sólo atrapan al macho, que es el que tiene todos los colores que caracterizan a esta ave. Lo agarran y ya no puede regresar al norte a donde pertenece, se queda aquí”, lamentó la académica.

Uno de los factores a tener en cuenta es el uso de agroquímicos, pues afecta a los insectos y con esto, disminuye la disponibilidad de alimento para algunas de las especies cuyo recorrido atraviesa la península de Yucatán.

Los nuevos desarrollos inmobiliarios o comerciales se suman a la lista de amenazas para las aves migratorias, ya que desafortunadamente hay construcciones que emplean tipos de vidrio que reflejan la vegetación de los alrededores, confundiendo a estas especies y provocando colisiones.

 

Colisiones y aviturismo 

Esta es una situación muy común; y en Mérida no existen datos o contabilización alguna respecto a cuántas aves pierden la vida a razón de estos edificios de reciente construcción. En otras ciudades que también crecen de manera vertical, sí existen estas cifras.

Para evitar este problema, la Dra. Martínez señaló que es posible utilizar estampas en los vidrios para advertir a las aves y evitar su eventual choque. Otra alternativa sería tener una inclinación de los cristales, para que, en vez de reflejar los árboles, reflejen el suelo.

En otro tema, opinó que el aviturismo puede ser una buena opción para el avistamiento de estas aves, siempre y cuando, advirtió, los recursos que se generen lleguen a las comunidades en donde se practique. 

Aseguró que es posible efectuar la observación de aves de un modo sustentable; y para esto es necesario considerar la cantidad de personas que acuden a los recorridos a fin de evitar alteraciones en los ecosistemas.

En el marco del Día Mundial de las Aves Migratorias, la Dra. Vanessa Martínez reiteró que la península de Yucatán es un sitio de suma importancia para estas especies, por lo que exhortó a cuidarlas al tratarse de tesoros vivos que compartimos con otros países.

Edición: Ana Ordaz