Un ataque armado, organizado por presuntos sicarios del estado de Quintana Roo, dejó la tarde-noche del lunes un saldo de tres hombres muertos -entre ellos un adolescente- y un herido, en una propiedad que también funcionaba como lienzo charro en esta comunidad, localizada al oriente de Yucatán.
De acuerdo con versiones oficiales, incluidas de las propias autoridades gubernamentales, el atentado se originó por conflictos entre dos familias, presuntamente ligadas al narcotráfico, asentadas en la comunidad de Limones, cercana a Mahahual, Quintana Roo, aunque por cuestiones estratégicas decidieron radicar, desde el 2025, al municipio de Dzilam González, Yucatán.
En el ataque habrían participado dos personas que se trasladaban a bordo de una motocicleta; una de ellas descendió y disparó contra las personas que se encontraban en una caballeriza. Allí perdieron la vida Juan Carlos Valdez G., de 22 años, alias Nato o Juanito, hijo de Donato Valdez R., alias Don Nato, supuesto cabecilla de una cédula de narcotráfico en Quintana Roo, y el menor Ariel K. R., de 15 años.
El objetivo de la incursión de los sicarios era Don Nato, pero no estaba en la propiedad, de la colonia Taiwán, en Dzilam. Los heridos fueron Emanuel Palomino, de 15 años, y Luis Kuk T., Gary, de 30 años, quien después falleció en el Hospital O'Horán, en Mérida, por un impacto de bala en la cara. Luis Kuk y el menor, Ariel K., eran nativos de Yucatán.
Tras el asesinato en Dzilam González, la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán activó el Código Rojo, implementó el cierre de las principales salidas del estado y desplegó retenes y operativos de búsqueda en distintos puntos del Estado.
No obstante, este suceso habría tenido el origen de una “vendetta” cuando, el pasado 7 de diciembre de 2025, Jacobo Rodríguez Interián, vinculado al Cártel de Caborca, que opera en el sur de Quintana Roo, fue detenido en Mérida en un operativo conjunto de las autoridades de Yucatán y Quintana Roo, con la colaboración de fuerzas federales. Jacobo es identificado, junto con su hermano Israel (a) Chacape, integrantes del Cártel de Caborca.
Jacobo, de acuerdo con versiones de la policía de Yucatán, se ocultaba en Dzilam González, hasta su detención en Mérida donde se trasladó por supuestos problemas con la familia de Don Nato, cuya familia habría dado el “pitazo” para localizar al primero de los presuntos narcos.
Rodríguez Interián actualmente es procesado en Quintana Roo por el delito de desaparición forzada pues, según el fiscal general de esa entidad, Raciel López Salazar, es investigado por desapariciones ocurridas en los últimos meses en localidades del centro y sur de dicho territorio.
La Fiscalía de Quintana Roo sostiene que Jacobo e Israel Rodríguez Interián estarían vinculados con un patrón de privaciones ilegales de la libertad, bajo una modalidad particularmente agresiva: vestir uniformes tipo militar y ropa táctica para simular operativos y engañar a familiares o testigos, generando la falsa impresión de que son elementos oficiales.
En su trasmisión, el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, lamentó los hechos, condenó el ataque armado y expresó su pésame a las familias de los yucatecos que perdieron la vida como víctimas colaterales de la violencia criminal.
“Al parecer ya se tienen datos de los agresores, en el que en un hecho que lamentablemente perdieron la vida tres personas; es un hecho triste para nuestro Estado, es un caso atípico, puesto que Yucatán, en el último Consejo Nacional de Seguridad, destacó quedando en primer lugar en seguridad debido a que somos el Estado con menor número de homicidios dolosos”, subrayó el mandatario.
De acuerdo a cifras oficiales federales, Yucatán ocupa el primer lugar con menor tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes al registrar 1.03, tasa 12 veces menor al dato nacional de 12.85 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes.
Además, se ubica en el segundo lugar con mayor confianza de su población hacia la policía estatal con 71.1 por ciento, dato superior al nacional de 57.1 por ciento. Asimismo, está en el tercer sitio con mayor percepción de seguridad con 59.8 por ciento, dato 2 veces mayor a la percepción nacional de 23.2.
Este ataque se suma a una serie de ejecuciones y hechos violentos ocurridos en Yucatán relacionados con disputas entre grupos delictivos de Quintana Roo, cuyas vendettas han cruzado las fronteras estatales.
Entre los casos más recordados, en los últimos cinco o seis años, se encuentra la ejecución de un taxista de Playa del Carmen, asesinado a balazos dentro de un restaurante en la comunidad de Chicxulub Puerto, así como el homicidio de un hombre, abatido en plena vía pública mientras realizaba ejercicio en calles del fraccionamiento Las Américas, en Mérida, ambos vinculados al crimen organizado en Quintana Ro