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Astrid Sánchez
01/03/2026 | Mérida, Yucatán
A unos días de realizar la marcha conmemorativa por el Día Internacional de la Mujer, 8M, activistas independientes y diversas colectivas así como María Guadalupe Méndez Correa, titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) exigieron al gobierno que no criminalice la protesta y, por el contrario, respalde y acompañe la manifestación.
Con el antecedente del 8 de marzo de 2025, cuando manifestantes que participaban en la marcha de Mérida fueron reprimidas con chorros de agua y gases, este año se solicita redoblar esfuerzos para garantizar una que la protesta se lleve a cabo con saldo blanco.
“Nuestra postura es que el derecho a la manifestación es un derecho humano y se tiene que garantizar la seguridad y el respeto a ese derecho y fuimos muy contundentes el año pasado después de la manifestación con el comunicado que hicimos y este año no será la excepción, estaremos muy pendientes, estaremos también en calidad de observadoras acompañando a las colectivas”, declaró Méndez Correa en entrevista con La Jornada Maya.
Organizadoras de la marcha que se llevará a cabo este domingo 8 de de marzo a las 5:00 de la tarde desde el Parque de La Mejorada resaltaron que el llamado es a realizar una protesta pacífica en la que destaque la exigencia del respeto a los derechos de las mujeres y el cese de la violencia de género.
“Nosotras marchamos, invitamos de manera pacífica y ninguna de nosotras está llamando a este a la iconoclasia ni nada de esto. La marcha de las mujeres no es una marcha criminal como para que sea necesario el uso de gas lacrimógeno”, advirtió Muñeca Aguilar Martínez, Coalición Laboral Puteril y Comando Trans.
“Creo que también es válido entender que una mujer que está desde la digna rabia defendiendo y marchando por sus derechos, es porque no le fue cubierta una denuncia, porque no fue resuelta una violación, entre otras cosas y que una pinta en un edificio, no va a devolver la vida ni la dignidad de las mujeres. Debería haber un poco más de empatía con lo que sienten las mujeres al hacer esta esta denuncia también, que no es un crimen tal cual”.
Este año, la presencia de la Codhey en la marcha del 8M será aún mayor porque existe el firme compromiso de documentar, en caso de que existiera, la violación a los derechos humanos, aseguró la titular del organismo.
“La represión de la protesta es algo que nos preocupa mucho porque se va en contra totalmente de todo lo que tiene que ver con el respeto y la protección de los derechos humanos… Tenemos que documentarlo, el 8M, pero también hay otras manifestaciones que son igual importantes y que nos preocupa lo que vaya sucediendo, aún cuando no sean aquí en la ciudad, que sean en otras partes del territorio”, señaló Méndez Correa.
Activistas defienden el derecho a la manifestación y exigen a las autoridades vigilar que se proteja esta garantía.
“Hay que recordar precisamente que el derecho de protesta es un derecho amparado por la Constitución. En las calles nosotras no nos sentimos seguras y precisamente la protesta lo que hace es devolvernos la ocupación de este espacio. Entonces, lo importante aquí es que las mujeres marchemos sin el miedo de que haya represión a nivel estatal ni represión de ningún tipo”, dijo Isabel Cetina, de Violetas Rebeldes.
Organizadoras de la marcha señalaron que la represión como la que ocurrió el año pasado las ha llevado a reforzar los protocolos de seguridad tanto para las colectivas como para quienes marchan solas, pero advirtieron preocupante que estos hechos puedan llegar a repetirse.
“La opinión colectiva es que no confiamos en las instituciones y no deberíamos tenerle miedo a las instituciones porque deberían respaldarnos”, manifestó Georgina Uribe, de We are Women on Fire.
Activistas insistieron en la exigencia a no deslegitimar la protesta y evitar criminalizar a las asistentes.
“La criminalización es sumamente grave porque pareciera que no tenemos una razón por la cual salir y hay una una falta de información sobre el término de vandalización, porque no es vandalización, es iconoclasia y por eso criminalizan el movimiento, porque se pintan monumentos que no representan nuestra realidad histórica, pero nadie está viendo que el verdadero crimen lo estamos viviendo nosotras todos los días al salir inseguras a la calle por miedo a que nos acosen, a que nos violen, a que nos asesinen”,
La exigencia es que no nos repriman, que nos permitan habitar las calles, es una marcha que de inicio siempre es pacífica, nunca agredimos a nadie”, declaró la activista Isabel Pino.
La Codhey aseguró que en los próximos días se reunirá con autoridades para abogar por la no represión y el acompañamiento a esta manifestación.
Edición: Fernando Sierra