La escritora Mónica Rojas puso sobre la mesa un tema central que atraviesa toda su obra: la educación como motor de cambio y posibilidad. Desde el stand de La Jornada Maya en la Filey, la autora habló de sus libros y del papel que la lectura juega en la formación de niñas, niños y jóvenes.
Su libro El niño que tocó las estrellas narra la historia del astronauta José Hernández Moreno, un ejemplo de cómo la educación puede transformar destinos, la cual consideró una historia de gran perseverancia. Destacó que el protagonista, de origen migrante y humilde, logró alcanzar sus metas gracias a la formación académica y al apoyo familiar.
Para la autora, este tipo de historias son necesarias en el contexto actual.
“Nos dimos cuenta de que la educación es fundamental para lograr nuestras metas. Ahí está la receta: cómo la perseverancia es importante y cómo el permiso de los adultos para soñar es fundamental”.
Rojas subrayó que la responsabilidad no recae únicamente en las escuelas, sino también en el entorno familiar. “Si educamos, es con el ejemplo. Padres que leen van a tener hijos que leen”, dijo, al insistir en que el hábito lector es clave para desarrollar pensamiento crítico en un mundo saturado de información.
En ese sentido, defendió una relación más libre con los libros. “La literatura es un espacio de absoluta libertad”, señaló, al cuestionar prácticas que convierten la lectura en una obligación. Para ella, acompañar los intereses de los niños —desde Stephen King hasta la literatura infantil— es una forma de fortalecer su curiosidad y autonomía.
Foto: La Jornada Maya
Su labor también se extiende al activismo. Como embajadora de Save the Children México, ha impulsado proyectos que vinculan literatura y conciencia social.
“Acercar a los niños y niñas a la lectura va a generar generaciones más reflexivas, que tomarán mejores decisiones”, sostuvo.
Aunque también presentó su novela A la sombra de un árbol muerto, centrada en la memoria familiar y la condición femenina, Rojas dejó claro que no existe una división entre géneros literarios cuando se trata de educar.
“Exploramos la condición humana desde distintos ángulos”, dijo, al reivindicar la literatura infantil como un espacio exigente y formativo.
En su paso por la feria, la autora recordó que fomentar la lectura no es un acto menor, sino una apuesta a largo plazo. En sus palabras, educar a través de los libros es abrir la puerta a nuevas formas de pensar y habitar el mundo.
La cartelera completa La Cúpula de La Jornada Maya en la FILEY puedes consultarla aquí.
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