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Astrid Sánchez
10/06/2026 | Mérida, Yucatán
A menos de un mes de la implementación del IMSS-Bienestar en Yucatán, los resultados de la coordinación y la democratización de la salud son tangibles, tan solo con dos cirugías robóticas concluidas con éxito en el nuevo Hospital O’Horán, un hecho histórico en el estado, destacó el director nacional del sistema, Alejandro Svarch Pérez.
“Más allá de la tecnología, más allá del robot, lo emblemático es la construcción de equidad en la cual se impone esta tecnología. Son pacientes a las que se le está acercando un procedimiento de altísima complejidad y es justamente a quienes menos tienen. Un procedimiento que no existía en el sector público y en el caso de Yucatán ni siquiera los hospitales privados lo tenían”, destacó Svarch Pérez en entrevista exclusiva con La Jornada Maya.
El director señaló que la implementación del IMSS-Bienestar tiene como primera misión el fortalecimiento de todas las unidades de primer nivel del estado con digitalización, con expediente electrónico y con equipo de laboratorio en sitio.
Destacó que este proceso es una tarea de concientización, formación e inclusión que garantizará la gratuidad del servicio, la construcción de catálogos de medicamentos que requiere la gente y no los que dictan los intereses económicos y la mejora del trato digno, que se entiende como una concepción que no era prioridad.
“Entender que el trato digno no es un componente accesorio de la atención médica, la gente dice ‘me dieron medicamentos, hubo cirugía, pero ojalá me traten de forma digna’, el concepto de trato digno no estaba y estamos convencidos de que el trato digno es tan importante como que existan medicamentos o como que la cirugía se realice en tiempo”.
Svarch Pérez recalcó que el IMSS-Bienestar es un modelo de atención a la salud que toma a la gratuidad como principio organización, que cierra las cajas de todos las clínicas del estado y que pone el derecho a la salud al alcance de todas las personas sólo por el hecho de ser mexicanas.
Explicó que se trata de una reforma en salud, una transformación absoluta, que por ende, afecta intereses y cambia modelos operacionales, pero se trata de una tarea necesaria y posible.
Para Svarch la implementación exitosa de esta modelo sigue tres ejes: la calidad de atención, a través de protocolos de atención médica que garanticen que cada vez existan menos errores propios del acto médico; la protección financiera con la implementación plena de la gratuidad para que las personas en momento de máxima vulnerabilidad sepan que la atención no es un problema para las familias; y la implementación del modelo médico basado en las mejores prácticas y en la atención primaria a la salud.
“El modelo médico no se decreta, no se instaura por una firma o por un acto político. Es un proceso de transición de la forma en la cual se entendía el proceso salud enfermedad hacia otro”.
Edición: Fernando Sierra