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Astrid Sánchez
09/09/2026 | Mérida
Artesanas y artesanos de Tekit y Kimbilá estuvieron presentes en el Congreso de Yucatán para atestiguar la presentación de una iniciativa que busca declarar a la guayabera yucateca como patrimonio cultural intangible del estado, propuesta presentada en tribuna por el diputado del PAN Rafael Gerardo Montalvo Mata.
El legislador destacó que la propuesta busca reconocer no sólo a una prenda que identifica a Yucatán dentro y fuera del país, sino también el trabajo de las familias que durante generaciones han conservado los conocimientos relacionados con su elaboración.
La propuesta plantea que el reconocimiento como patrimonio cultural intangible no se limite a una declaración simbólica, sino que implique acciones de las autoridades estatales y municipales para investigar, preservar, difundir y promover la tradición relacionada con la confección de la guayabera.
“Su trabajo tiene valor, su historia merece respeto y su legado debe ser protegido”, sostuvo el legislador.
Recordó que la elaboración de guayaberas en Yucatán se remonta al siglo XIX y principios del XX, mientras que municipios como Tekit desarrollaron con el paso de las décadas una producción artesanal con características propias.
Explicó que, durante la década de 1970, numerosas familias que anteriormente se dedicaban al trabajo relacionado con el henequén comenzaron a incorporarse a la confección de guayaberas, actividad que se convirtió en una fuente de empleo y sustento para distintas comunidades.
Tekit es reconocido desde 2019 como la capital de la guayabera y, de acuerdo con las cifras expuestas por Montalvo Mata, el municipio cuenta con más de 200 talleres dedicados a la elaboración y bordado de la prenda, además de generar más de 3 mil empleos directos.
El diputado señaló también que la producción en Tekit alcanza alrededor de 2 millones de guayaberas que son comercializadas y exportadas a distintos lugares, mientras que la actividad textil representa una parte importante de la economía local.
A la producción de Tekit se suma la de Kimbilá, comisaría de Izamal, donde también se elaboran guayaberas, particularmente aquellas que incorporan bordados.
“Cada modelo representa creatividad, evolución y capacidad de nuestras productoras y productores para conservar la tradición y al mismo tiempo también responder a los nuevos tiempos”, señaló.
Montalvo Mata sostuvo que detrás de las cifras de producción y empleo existen historias familiares y conocimientos transmitidos entre generaciones, desde quienes aprendieron el oficio observando a sus padres y abuelos hasta quienes actualmente trabajan en pequeños talleres.
“Detrás de cada guayabera hay horas de trabajo, hay historias de sacrificio, hay talleres que comenzaron con una sola máquina de coser, hay familias que aprendieron el negocio mirando a sus padres o a sus abuelos”, afirmó.
Dijo que preservar esta tradición también significa respaldar la actividad económica de las familias que dependen de ella, además de fomentar que las nuevas generaciones puedan aprender y continuar con el oficio.
“Cuando defendemos una tradición, también defendemos el empleo que genera. Cuando promovemos una creación artesanal, también fortalecemos la economía”, manifestó.
La iniciativa fue presentada ante el Pleno del Congreso de Yucatán y será discutida próximamente.