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Astrid Sánchez
08/09/2026 | Mérida, Yucatán
Las sábanas suelen asociarse con el descanso, la intimidad y aquello que ocurre puertas adentro, pero para la artista Elena Martínez Bolio también son un espacio de memoria, sueños y reflexión sobre la vida de las mujeres y es a partir de ellas que construyó T’eep. Sábanas del centro mundo maya / La habitación expandida.
La muestra, que se inaugura este miércoles 9 de septiembre a las 8 de la noche en el Museo de la Ciudad de Mérida, reúne alrededor de 50 obras e instalaciones en las que el textil se convierte en una forma de hablar de aquello que difícilmente queda registrado en otros espacios: los sueños, los deseos, los mandatos familiares, el patriarcado, el aborto, la concepción y la relación con el entorno.
“Las sábanas nunca son únicamente tela”, plantea la hoja de curaduría cuya selección estuvo a cargo de Estudio Malix de Miguel Covián, quien destaca que en el trabajo de Martínez Bolio dejan de ser parte de una habitación para ocupar el espacio público y convertir lo íntimo en una experiencia colectiva.
La artista explica que la exposición comenzó a tomar forma desde antes de saber si contaría con recursos para realizarla. Como parte de una convocatoria de Creadores con Trayectoria del Ayuntamiento de Mérida, obtuvo financiamiento para el proyecto, pero para entonces ya había comenzado a reunir piezas y materiales.
“Yo ya había empezado a pensar en esta exposición con o sin recurso. Yo dije: ‘La voy a ir armando y comprando las piezas’”, cuenta.
El proceso, además, terminó tomando un rumbo distinto al que había imaginado, ya que durante la preparación de la muestra, Elena se sometió a una operación de cadera y sus alumnas comenzaron a involucrarse en la elaboración de algunas piezas.
Lo que comenzó como ayuda para terminar las obras terminó convirtiéndose, dice, en una especie de “costurero”, un espacio de reflexión compartida en torno a los sueños y aquello que cada persona desea, teme o imagina.
En T’eep, los sueños son uno de los ejes principales. Bolio propone bordarlos, fijar mediante hilo aquello que normalmente desaparece al despertar y convertir cada puntada en una forma de conservar recuerdos, deseos e imágenes interiores.
Pero las sábanas también sirven para hablar de estructuras que durante generaciones han determinado la vida de las mujeres; por ejemplo, una de las instalaciones parte de un recuerdo de infancia de la artista: su abuela cortando una sábana.
Con el tiempo, su madre le explicó que algunas mujeres católicas utilizaban una sábana de matrimonio con un gran orificio que permitía mantener cubierto el cuerpo durante las relaciones sexuales.
Foto: Katya Lara Ancona
Bolio retomó aquella imagen para crear “Sola de noche me caso con la sábana”, una pieza que recupera una práctica heredada y la coloca dentro de una reflexión contemporánea sobre el cuerpo, la sexualidad y las formas en que las mujeres han aprendido a habitar la intimidad.
El patriarcado aparece también de manera directa en la exposición. La artista creó una instalación dedicada a este sistema de poder, pero no desde una representación solemne, sino mediante una propuesta visual que mantiene el carácter poético de la muestra.
“Ahora con la edad mis sueños son más de desear que suceda, que el patriarcado tome conciencia cuando menos; si no va a desaparecer, que tome conciencia”, dice.
Foto: Katya Lara Ancona
La exposición también mira hacia fuera de la habitación. En algunas piezas aparece la preocupación por la transformación de Mérida y la pérdida de áreas verdes, así como por el uso creciente de cemento y adocreto, fenómenos que contribuyen a intensificar el calor de la ciudad.
Hay también sábanas relacionadas con las mareas, hamacas con orillas, un tendedero y un kiosco, elementos que amplían la habitación hasta convertirla en una especie de paisaje.
De acuerdo con la curaduría, esa expansión permite que las telas funcionen como mapas de una memoria compartida, donde el bordado sustituye a la escritura tradicional y las historias familiares quedan inscritas en los tejidos.
Aunque la propuesta surgió como un proyecto individual, la participación de sus alumnas terminó dándole una dimensión colectiva. Ellas no sólo ayudaron a cerrar algunas obras, sino que comenzaron a compartir sus propios sueños y reflexiones.
“Realmente está muy poética, aunque los temas son el aborto, la concepción”, resume la artista.
La inauguración será este miércoles 9 de septiembre a las 8 de la noche en el Museo de la Ciudad de Mérida y la exposición podrá visitarse hasta finales de octubre.
Edición: Estefanía Cardeña