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Astrid Sánchez
29/10/2026 | Mérida
¿Cómo pasó la humanidad de depender del fuego para iluminar la noche a utilizar la luz para transmitir información, estudiar partículas y transformar materiales? Es parte de lo que explora “Prende la Luz | T’aab le sáasilo’”, la nueva exposición del Museo de la Luz Mérida, que invita a descubrir fenómenos y tecnologías que forman parte de la vida cotidiana.
El recorrido va de las primeras fuentes de iluminación, como las lámparas de aceite, a tecnologías como el neón, los láseres, la fibra óptica y los LED, pero también muestra que la luz tiene aplicaciones que van mucho más allá de alumbrar espacios, como medir distancias, transmitir datos y estudiar fenómenos físicos que no pueden observarse a simple vista.
“Queremos empezar con una lámpara del Siglo I que se utilizaba en las casas y que funcionaba con aceite de oliva. Era la manera como se encendían las habitaciones y el lugar y como dominábamos la oscuridad por cientos de años y en realidad solo las personas con mucho dinero que podían pagar mucho aceite podían tener una cantidad de energía”, explicó Ricardo Rubiales, director del Museo de la Luz.
El recorrido sigue por la radiación, la incandescencia y hasta cómo es que llegó la electricidad a Yucatán.
Foto: Astrid Sánchez
Entre las instalaciones está “Cartografías de Grafito”, que utiliza las propiedades conductoras de este material para explorar la relación entre electricidad y participación, además de un laboratorio donde se pueden conocer objetos y artefactos diseñados para generar luz.
También hay una parte donde se explican y aprecian aplicaciones de gases con electricidad que hacen posible los letreros luminosos y ofrece la oportunidad de ver las últimas aplicaciones de la luz fosforescente, ya que ésta debe extinguirse en el año 2027.
“Después de muchos años de usarla descubrimos que esta tecnología era terriblemente tóxica, contaminaba porque cuando uno de estos focos se rompía, llegaba al agua y podía causar la enfermedad de muchísimas personas. Así que se hizo todo un protocolo internacional que hablaba de la extinción de la luz fluorescente en 2013 y se estableció que en 2027 deben desaparecer. Ninguna de estas luces en el mundo va a poder seguir existiendo”, compartió Rubiales.
Foto: Astrid Sánchez
Así, visitantes van avanzando conociendo sobre el láser, el LED y la fibra óptica que los familiariza un poco más sobre las tecnologías que actualmente se usan.
La cereza en el pastel es la oportunidad de hacer karaoke, como parte de la aplicación de la luz en las megapantallas. Está abierto para que las y los visitantes participen.
“Prende la Luz | T’aab le sáasilo’” estará abierta hasta el 30 de junio de 2027 en el Museo de la Luz Mérida, ubicado en la calle 50 por 43, junto al Parque La Plancha. Puede visitarse de martes a domingo, de 9 a 13 horas y de 16 a 20 horas.
La entrada cuesta 25 pesos para estudiantes, docentes y personas adultas mayores; 50 pesos para yucatecos; 70 pesos para visitantes nacionales y 100 pesos para extranjeros.
Foto: Astrid Sánchez