Tributo al FCE en España; la editorial del Estado mexicano cumple 85 años

Destacaron la relevancia de ese sello en la vida intelectual de varias generaciones

Armando G. Tejeda
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Madrid, España
Jueves 10 de octubre, 2019

El libro es el gran instrumento para construir utopías. Y esa es la gran batalla del Fondo de Cultura Económica (FCE), sostuvo Paco Ignacio Taibo II, director de la editorial del Estado mexicano. Expuso la situación calamitosa que heredó de esa histórica editorial.

Con motivo del 85 aniversario del FCE, se rindió homenaje a esa casa editora en el Instituto Cervantes de Madrid, donde se exaltó la importancia en la vida intelectual de las generaciones de lectores de las décadas recientes que tanto en España como en México y América Latina se han instruido y educado con los más de 10 mil títulos que van publicados desde su fundación.

En un acto presidido por el poeta granadino Luis García Montero, director de ese instituto madrileño, se rememoró el nacimiento de la que quizá sea una de las casas editoriales más relevantes del siglo XX en lengua española.

Se aludió cómo lectores en lengua española descubrieron a autores y textos inéditos o prohibidos en numerosos regímenes –como durante la dictadura de Francisco Franco en España (1939-1975)– y que además haya sido la casa editorial de autores perseguidos o censurados en sus países por sus ideas políticas, que convirtieron al FCE en una herramienta determinante para la mayoría de las generaciones de universitarios en la segunda mitad del siglo XX.

Al homenaje en la capital española asistieron, además de Taibo II, tres personajes que expusieron su particular historia intelectual y afectiva con el FCE: el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, quien acudió al encuentro con una decena de libros personales de ese sello que forman parte de su acervo personal; el ex ministro de Educación y profesor universitario, Ángel Gabilondo, quien rememoró sus años de universitario en los que pasó horas y horas estudiando Fenomenología del espíritu, de Hegel –"el libro al que más horas le he dedicado en mi vida"–; y la ex alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quien también recordó los años de la censura y la represión en la que se conseguían en Madrid títulos prohibidos del FCE en librerías semiclandestinas.


Sello esencial en el pasado y presente de España

Luis García Montero, como anfitrión del acto conmemorativo, apuntó que "el Fondo de Cultura Económica es una editorial fundamental en nuestra cultura, en nuestro pasado y en nuestro presente".

Recordó que "gracias a la Colección de Letras Mexicanas pude leer a Juan Rulfo, a Xavier Villaurrutia, a Rubén Bonifaz Nuño, a Octavio Paz. O cómo, gracias a la Colección Popular, pude leer Los de abajo, de Mariano Azuela, o cómo he leído tanto gracias a la labor del FCE, que siempre ha sido muy cómplice con todos los lectores de América Latina y de España".

La ex alcaldesa de Madrid y ex magistrada, Manuela Carmena, recordó que tras el triunfo del franquismo en la Guerra Civil española, uno de los principales objetivos de la dictadura fue la destrucción de libros, del pensamiento.

Incluso recordó cómo sólo en Barcelona se incineraron, unos días después de que las huestes fascistas ocuparon la ciudad, alrededor de 72 toneladas de libros.

Al respecto, se preguntó: "¿Qué sería de los españoles de mi generación, de mí misma, si no hubiera existido el FCE y toda esa literatura mexicana que nos salvó, que nos redimió?

"Mi generación estaba destinada a ser un elemento sin pensamiento, sin visión ni estética. Pero los libros nos redimieron. Y especialmente los del FCE".


Refundación y vuelta a los orígenes

Después, Paco Ignacio Taibo II explicó que él venía de otro planeta, de un lugar en el que bajar el precio de los libros es crucial para que las personas puedan acceder al pensamiento, a la literatura.

Describió a grandes rasgos los avances e iniciativas en marcha del FCE desde que asumió el cargo hace ocho meses, cuando descubrió que "el FCE era un rey desnudo". Es decir, que no sólo había numerosos libros –la mayoría de los títulos de su acervo– descatalogados o que de plano habían perdido los derechos para su edición, incluidos los de algunos títulos históricos que hicieron del FCE su seña de identidad. Taibo II manifestó que ahora están trabajando para cambiar los parámetros, para refundar una editorial que volverá a sus orígenes en cuanto a su vocación de cultura popular y universal.

"En México hay una revolución en proceso; rara, extraña, de origen electoral que permitió la llegada de la izquierda al poder sacándonos del infierno en el que estuvimos sumidos tantos años.

"Y en esa revolución el libro va por delante. Porque el libro es un constructor de utopías, es generador de pensamiento crítico y pensamiento utópico. Y esa es la batalla del FCE".