Rechazan transportistas de Campeche presión para aumento de pasaje

Los conductores se dijeron "entre la espada y la pared"

Jairo Magaña
Fotos: Fernando Eloy
La Jornada Maya

San Francisco de Campeche
Martes 21 de enero, 2020

Operadores de al menos seis cooperativas de transporte público rechazaron las medidas de presión que los empresarios y socios de éstas están aplicando a fin de que el gobierno del estado acceda al aumento de la tarifa para pasajeros o al menos les conceda un subsidio, como el que antes era otorgado a los transportistas. Los choferes pidieron omitir sus nombres, alegando que hacer pública su posición en el conflicto les representa el riesgo de perder su empleo y por ahora necesitan el trabajo que les ofrecen los dueños de las unidades. Agregaron que, a estos, el servicio del transporte público les ha dejado un buen patrimonio, pero ellos son los verdaderos afectados, pues deben mantenerse en sus unidades durante el plantón.

De esta manera, los conductores se dijeron “entre la espada y la pared”, pues es su trabajo y, al ser empleados tienen que dejar las unidades estacionadas donde les indiquen o de lo contrario los corren, por lo que por ahora sólo ganan su salario, que varía según la cooperativa entre uno y dos salarios mínimos, ya con el ajuste de 120 pesos por jornada laboral, aunque sólo estén a un lado de las unidades.



También cuestionaron las intenciones de los dueños de las unidades: “Buscan que les apoyen, dicen que les va mal, pero a nosotros nos explotan; sabemos cuánto sacamos por turno y lo que tenemos que liquidar. Peor aún, si tanto lamentan que la situación económica les afecta, ¿para qué nos hacen parar las unidades si así no generan nada a comparación de cuando están en ruta? Es incongruente”, manifestaron tras cerciorarse que nadie les tomaba fotos.

Esta vez alcanzaron las 80 unidades detenidas, pero al mediodía los dueños y empresarios volvieron a asumir una posición desafiante, ya que condenaron que el lunes no fueron atendidos y advirtieron que, de continuar sin soluciones y sin reuniones con el gobierno del estado, entonces pondrían todas las unidades en paro, aunque afecten severamente a la población, particularmente trabajadores y estudiantes.

Los empresarios transportistas también cambiaron su discurso: en un principio querían que los representantes del gobierno estatal realizaran alguna propuesta, para mencionarles el regreso del subsidio, pero ahora exigen ajustar el costo de la tarifa a siete pesos con 50 centavos, además de recibir un subsidio de gasolina.



Cabe destacar que el Instituto Estatal del Transporte (IET) entregaba este subsidio hasta hace seis años. Este apoyo desapareció legalmente en el último tercio de la administración de Fernando Ortega Bernés, pero siguió entregándose de manera irregular. Con Alejandro Moreno Cárdenas, la cuota se eliminó de la Ley del Transporte Público y dejó de entregarse.

Los transportistas exigen este subsidio con el argumento de que su situación económica es precaria, lo que causó aún más molestia entre los choferes, quiene refirieron que mientras los empresarios y dueños quieren darse una vida con lujo, ellos son los que sufren las consecuencias.



Aun con las amenazas, la Secretaría de Educación no ha emitido comunicado alguno en caso de concretarse este paro, mientras que en el IET y la Secretaría de General de Gobierno ya trabajan en propuestas para convocar a reunión a los transportistas y evitar un roce mayor.

De manera extra oficial, se menciona que algunos taxistas, siguiendo el ejemplo de los transportistas, ya están recurriendo a la misma estrategia también con el fin de que se autorice un aumento a sus tarifas.