Tras el hallazgo de cuyos, vasijas y otros utensilios precolombinos entre el poblado de Pocboc, en el municipio de Hecelchakán, y Dzitbalché, en Calkiní, y ante la recomendación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Campeche, los trabajadores del Tren Maya detuvieron el levantamiento de vías férreas.
El hallazgo fue hecho por trabajadores subcontratados por constructoras locales que han preferido no hablar públicamente, oriundos de los municipios de Hecelchakán y Calkiní. Estos refirieron que apenas vieron algunas piezas quebradas de lo que parecían ser jarras de barro, dieron aviso al supervisor de los trabajos y de inmediato pararon la extracción de durmientes y rieles para notificar a los encargados del Tren Maya.
Por el momento, personal del INAH Campeche investiga el área a fin de dictaminar si es viable la sustracción de piezas para limpieza y análisis en otras áreas del organismo, siempre y cuando no haya presencia de edificaciones; pero los trabajadores que hicieron el hallazgo sospechan que puede haber algún templo cerca del área.
Los trabajos del Tren Maya están concentrados en el levantamiento de durmientes y vías férreas oxidadas que estarán obsoletas por las características de las locomotoras y vagones que se utilizarán a partir del 2023, cuando se prevé terminar la magna obra.
Mientras tanto, el INAH no ha querido revelar la ubicación exacta del hallazgo para evitar que los pobladores de las comunidades cercanas sustraigan dichas piezas o en su caso, que saqueadores obtengan estas piezas para luego venderlas.
Edición: Emilio Gómez
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