Aumentan prestadores de servicios de 'mandaditos' en Campeche

Con la pandemia la actividad incrementó de 25 a 280 trabajadores
Foto: Fernando Eloy

Sin empleo, motivado por los recortes de personal, derivado de las bajas en los contratos de Petróleos Mexicanos (Pemex), y con una maltrecha motocicleta, Esteban Martínez Contreras, de 35 años de edad, pasó de ser maniobrista en una compañía petrolera, a un prestador del servicio de mandaditos, cuya actividad aumentó durante la pandemia de 25 a más de 280 trabajadores.

Recordó que tras la crisis petrolera y con el inicio de las contrataciones en las empresas del ramo, logró colocarse en una de ellas, sin embargo, tras más de año y medio de labores, “se vino la pandemia del COVID-19 y de paso la caída en los precios del petróleo, así como la disminución en los contratos de Pemex, tocándome volver a quedar desempleado”.

Explicó que para entonces contaba con una motocicleta, a la cual poca veces daba mantenimiento, ya que solo la utilizaba para acudir a los patios de maniobras de la empresa en la que trabajaba, “cuando mi esposa me propuso comenzar a prestar el servicio de mandaditos”.

Fue entonces que invirtió parte de lo que le dieron de finiquito, para reparar y equipar su motocicleta, para comenzar a prestar el servicio de mandaditos, que consiste en brindar el servicio a domicilio de diversos prestadores de servicios.

“Al principio, cerca del mes de abril, los ingresos que se tenían alcanzaban entre 350 y 500 pesos diarios, libres de gastos, sin embargo, a la fecha, con el aumento de los compañeros que brindan el servicio, ha disminuido a 200 o 300 pesos al día”.

Aumento

Se estima que en Ciudad del Carmen, el número de personas que prestaban el servicio de mandaditos era de aproximadamente 25, sin embargo a la fecha, se han organizado en al menos tres organizaciones sindicales o clubes, los que registran a más 280.

Pablo Benítez Vera, dirigente de la Asociación de Prestadores de Mandaditos, A.C., expresó que uno de los problemas a los que se enfrentan es la irresponsabilidad de algunos, “que no brindan un servicio eficiente y con oportunidad, por lo que muchos clientes han dejado de ocuparnos”.

Destacó que con el aislamiento domiciliario voluntario de marzo a julio, el servicio que prestan tuvo una demanda, pero al pasar al color verde en el semáforo epidemiológico ha disminuido de manera importante.

Explicó que en la actualidad, la prestación del servicio ha pasado de ser un autoempleo, a pequeñas empresas de personas que adquieren motocicletas y contratan personal para realizar el trabajo, “a los cuales no se les pagan los derechos que la Ley Federal del Trabajo concede”.

Edición: Elsa Torres


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