A cerca de 350 metros de profundidad fueron encontrados miles de objetos y fragmentos de vidrio que estaban enterrados tras el naufragio de una embarcación que ocurrió entre el siglo I y siglo II en aguas italianas.

Investigadores que participan en la misión ítalo-francesa para el estudio del naufragio profundo de Capo Corso 2 rescataron todo este vidrio en el tramo del mar entre Capo Corso, Francia, y la isla de Capraia, Italia.

Se trata de pedazos de vidrio en bruto, botellas, platos y copas que tienen más de mil 900 años de antigüedad.

El material se hundió tras el naufragio de un barco romano que también transportaba tazones de bronce, ungüento y algunas ánforas.

Para llegar al cargamento, los investigadores primero se aproximaron al área con un prototipo ROV, un robot que alcanza hasta los 2 mil 500 metros de profundidad y graba video en alta definición.

Tras recuperar el material, los investigadores lo analizarán y destinarán a un lugar para su protección con la finalidad de que sea valorado por las futuras generaciones.

“El pecio de Capo Corso 2, con su cargamento perfectamente conservado, constituye un reto para todos los investigadores implicados que podrán reconstruir una página de la historia del comercio mediterráneo, perfeccionar nuevas tecnologías para explorarla y estudiar un contexto ambiental peculiar”, destacó el Ministerio de Cultura de Italia.

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