La Jornada Maya
Foto: Ap

Moscú
2 de marzo, 2016

La Justicia rusa envió hoy a prisión preventiva durante dos meses a una mujer de 38 años que se cree decapitó a una niña pequeña y se paseaba por las calles de Moscú con la cabeza cercenada de la víctima.

Un investigador informó hoy a la Corte que se está estudiando si pudo haber cómplices o instigadores del crimen. La fiscalía está preparando el acta de acusación y se cree que la sospechosa sufre problemas mentales, informó la agencia Interfax.

Antes de la audiencia, la mujer, de nacionalidad uzbeka, declaró que Alá le ordenó cometer el asesinato. La sospechosa fue detenida cuando llevaba la cabeza de la niña en la mano en plena calle y al parecer amenazaba con inmolarse, aunque no portaba explosivos.

En una vivienda cercana en el oeste de la ciudad, la policía encontró el cadáver de la niña, de cuatro años. La vivienda fue incendiada y los investigadores creen que fue la mujer también quien inició el fuego. Trabajaba allí como niñera. No está claro qué la llevó a cometer el crimen.

La mujer acudió hoy esposada e hizo muy pocas declaraciones ante el tribunal. Informó que es madre de tres hijos.


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