Emiliano Zapata: ¿De dónde surge el rumor de su homosexualidad?

La hija de Porfirio Díaz narra una relación estrecha con su esposo
Foto: INAH

Emiliano Zapata es considerado uno de los líderes revolucionarios más respetados en México y en el mundo, símbolo de dureza: hombre fuerte, de frondoso bigote y dispuesto a dar la vida por sus ideales; sin embargo, algunos historiadores han señalado la posibilidad de que El Caudillo del Sur era homosexual o bisexual. 

A 102 años de la muerte del héroe revolucionario, que se conmemoran este sábado 10 de abril, recordamos que en 2019 la polémica por las preferencias sexuales de Zapata se avivó tras la exhibición de un cuadro de Fabián Cháirez, que muestra al revolucionario desnudo, usando tacones y con una pose sugerente. 

Cientos de personas criticaron la pintura y pidieron sanciones para el artista y para el Instituto Nacional de Bellas Artes, que exhibió la obra, pero hubo otras reacciones que aseguraron que Emiliano Zapata fue parte de la comunidad LGBTTTI. 

Los historiadores que en su momento han puesto sobre la mesa la probabilidad de que El Caudillo del Sur tuvo encuentros homosexuales se basan en el libro El álbum de Amada Díaz, escrito por Ricardo Orozco, basado en los diarios de la hija de Porfirio Díaz, esposa de Ignacio de la Torre y Mier. 

Aseguran que en una de sus anotaciones Amada dice que su esposo y Zapata, quien trabaja para ellos en su hacienda, se “revolcaron” en las caballerizas. 

Sin embargo, el libro sí narra la extraña cercanía entre Torre y Mier y Emiliano Zapata, pero en ninguna de las 186 páginas se mencionan caballerizas o establos ni alguna escena sexual entre el campesino y el hacendado. 

En el fragmento tomado de una narración del 13 de septiembre de 1912 Amada señala que a Nacho, como le dice a su marido, le gusta montar el caballo de Zapata y lo prefiere incluso por encima de sus propios equinos, que son finos y pura sangre. 

“¿De dónde surgió esa estrecha amistad entre mi marido y Zapata? A ciencia cierta no sé; ¿acaso Nacho lo haya conocido en alguna visita a la hacienda de Atlihuayán, invitado por Pablo por principio de cuentas?”, se preguntaba la hija de Porfirio Díaz. 

Aunque en prácticamente todo el libro se narra la cercanía entre los hombres, que aunque eran bandos contrarios se ayudaban a mantenerse con vida y libertad, no hay ningún fragmento que señale que una relación que supere la amistad. 

Destaca la parte en la que el caudillo mantiene preso a Ignacio y lo llevaba a cualquier lugar donde él se encontrara. 

La homosexualidad de Ignacio de la Torre y Mier sí se encuentra descrita en varias anotaciones y es identificada por Amada Díaz como los “vicios y la “sodomía” de su marido. 

Incluso, el 16 de enero de 1913 la hija de Porfirio señala que su esposo fue detenido en una fiesta de hombres vestidos de mujer, escena de la historia conocida como el Baile de los 41. 

“La noticia trascendió a público merced a una hoja ilustrada donde aparecía mi marido, en caricatura se entiende, vestido de damisela, con cinturita de avispa y sin rasurarse los bigotes. Aquí están los maricones -decía el panfleto- muy chulos y coquetones”, escribió Amada. 

Bajo la custodia de Zapata, Ignacio sufrió lesiones anales que fueron atendidas hasta después de su liberación y que su mujer describe así: “Nacho tiene destrozadas las paredes rectales y despedazado el esfínter del ano”, que le causaron la muerte durante la intervención quirúrgica en abril de 1918.

Edición: Emilio Gómez