La Jornada Maya


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Mérida 233

Los amateurs hablan de estrategia, los profesionales de logística; es una de las máximas de la academia militar de mayor prestigio en los Estados Unidos: West Point. Esa noción viene en mucho de las ideas de Omar Bradley, uno de los generales más venerados del ejército norteamericano, quien concebía el liderazgo en batallas e instituciones complejas como una práctica de relaciones humanas, organización y logística. 

Esos mismos principios aplican a la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (Segey), a la que ha llegado -en los cambios del gabinete local- Liborio Vidal. Sí, hace mucho que la Segey se convirtió en una institución compleja cuyos retos esenciales son hacer funcionar logísticas de personal, instalaciones, distribución de materiales y, ahora en la pandemia, llevar a cabo procedimientos sanitarios de gran volumen y cobertura. 

Al secretario de Educación estatal no le corresponde dar clases o elaborar libros o programas, para eso hay especialistas; a él le corresponderá que esos especialistas tengan lo necesario para llevar a cabo su trabajo. A un general como Bradley no le correspondía tomar un fusil o definir la estrategia en cada colina y valle, sino garantizar que el ejército tuviera las condiciones materiales y el rumbo global correcto para ganar la guerra; él, trabajaba para que a sus soldados no les faltara nada. 

A Liborio Vidal como un experto dirigiendo instituciones, le corresponde que existan las condiciones, materiales y humanas, para que los maestros puedan hacer su trabajo y los alumnos recibir su formación. A él le toca la logística, las relaciones humanas y la organización. Él trabajará para que otros puedan hacer bien su trabajo. 

Desde ese ángulo el nuevo secretario tiene las condiciones personales correctas para atender las necesidades funcionales de más de mil 300 escuelas preescolares,​ mil 500 escuelas primarias y 600 escuelas secundarias con más de 425 mil alumnos. Nadie quiere que Liborio Vidal se pare frente a un salón de clases o que imparta algún curso o revise el currículum académico a impartir. Eso en mucho se define a nivel nacional y en cada plantel. 

Lo que se requiere en la Segey es a un especialista en cumplir calendarios de resultados, hacer entregas en tiempo exacto, coordinar distintos proveedores, vigilar y supervisar centros de distribución y gasto, dar atención especializada a necesidades diferentes, controlar inventarios y comunicarse con la ciudadanía, y que ponga todas esas habilidades al servicio de la empresa más importante que tenemos en el estado: la formación de las futuras generaciones. 

Liborio Vidal no llega a hacerla de maestro, llega como experto en hacer funcionar sistemas complejos, negociar, cabildear; llega a trabajar para los maestros en un momento crítico en que la Segey debe ser la gran red de soporte de la labor docente, además de asumir el seguro y pronto regreso a clases de los niños y jóvenes del estado. No entender eso es hacer, en los términos de West Point, un análisis amateur. 

Otros hablan de la falta de títulos académicos. Hablemos entonces de los autodidactas. Abraham Lincoln. Qué tal Jorge Luis Borges o los college dropouts que ahora encabezan muchas de las empresas más complejas y exitosas del mundo contemporáneo. Queremos ponernos muy refinados: François Pinault (Gucci, Balenciaga, Le Monde, Christie's).

La actividad empresarial de Liborio Vidal en una compañía de alcance regional, una que incluso ha desarrollado marcas propias producidas y comercializadas internacionalmente, llena cualquier escala que se quiera poner. El gobernador del estado está pensando en las realidades de una comunidad compleja y cada día de mayor escala. Hay que hacer críticas más inteligentes. 

Entonces ¿estamos frente a críticas amateur o claramente politizadas? Es más probable que sea lo segundo, porque si Liborio Vidal logra desenredar el nudo gordiano del regreso a clases ante el Covid-19, habrá demostrado una capacidad de liderazgo notable para encabezar instituciones y eso, sumado a su trayectoria y capacidad para tejer puentes, puede dar fichas muy interesantes al primer mandatario local y cambiar el mapa político. En realidad, volviendo a West Point, lo que se está peleando son batallas más amplias de hoy y mañana. 


Edición: Laura Espejo

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