Opinión
Edgar Fernando Cruz
27/01/2026 | Mérida, Yucatán
La explicación ofrecida el lunes por la presidenta Claudia Sheinbaum contradice de tajo la narrativa del FBI. En este 2026, bajo el peso del "Trumpismo", el discurso ha dejado de ser una postura política para convertirse en un arma de guerra híbrida. Mientras la Embajada estadounidense en México parece mantener las formas diplomáticas alineándose a la versión oficial de nuestro gobierno, en Washington el tono es de cacería. Pam Bondi, figura central en el andamiaje de justicia de la nueva administración, respalda la versión del FBI con una agresividad que busca invalidar la soberanía mexicana, mientras Donald Trump guarda un silencio estratégico; un vacío que funciona como presión psicológica sobre la mesa de negociaciones.
El fin de las cortesías
Esta visión se materializa en la agencia ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). Creada hace 23 años (en 2003) como fuerza post-9/11, hoy cuenta con un presupuesto que supera los 9 mil millones de dólares anuales. Lo que nació como una herramienta de seguridad se ha transformado en una policía despiadada con tintes racistas. Lo vemos en Minnesota, donde ICE ha atacado a su propia sociedad, provocando una avalancha de manifestaciones frente a la vulnerabilidad de los ciudadanos. Es una cacería institucional contra todo lo que no se alinee a la ideología del régimen.
La xenofobia institucional campea en una sociedad que se descompone desde el poder. El sistema de pesos y contrapesos en el Congreso parece haberse disuelto en la administración del presupuesto. La esperanza de muchos se centra en las elecciones intermedias de noviembre, pero la pasividad demócrata es alarmante frente al avance de la ultraderecha.
Para Donald Trump no hay límites, internos ni externos. Lo vimos en el Foro Económico de Davos y lo leemos ahora intentando dinamitar el discurso mexicano sobre Ryan Wedding. Esta actitud valida la advertencia que el economista y enviado canadiense, Mark Carney, lanzó con rigor en Suiza: el mundo enfrenta un "liderazgo narcisista" que prefiere el choque a la cooperación.
En este contexto el director del FBI, Christopher Wray, ha sido incisivo: la seguridad nacional de Estados Unidos está por encima de cualquier cortesía diplomática. Sus palabras sugieren que la soberanía de los vecinos es un concepto secundario cuando se trata de apuntalar victorias políticas internas.
¿A quién creerle? ¿A la logística presentada en la "mañanera" o a la inteligencia que Bondi defiende como verdad absoluta? Lo cierto es que este conflicto de versiones no es un error de comunicación; es un escenario diseñado desde la Oficina Oval para mantener a México bajo asedio. En el 2026, la verdad no es lo que sucede, sino lo que se logra imponer en el discurso.
Paso de Gato
La delegación mexicana regresó de la FITUR en Madrid con la maleta llena de resultados y, según la Secretaría de Turismo, el brillo nacional no fue gratuito. En la competencia de destinos mundiales, varios estados sacaron la casta:
Puebla y Tlaxcala. Ambos estados se preparan para ser la sede, en octubre próximo, del Foro Internacional de Turismo Cultural de la ONU. No es cosa menor: México recibió en sus zonas arqueológicas a 21.4 millones de visitantes durante 2025, y ser el anfitrión de este foro mundial es una responsabilidad que recae en dos joyas que son orgullo: Cholula y Cacaxtla.
Hablando de Puebla, hay que anotar un punto a favor del rescate patrimonial y financiero. El Museo Internacional del Barroco finalmente respira; el actual gobierno logró renegociar la deuda de un contrato que, a todas luces, era leonino y amañado por administraciones anteriores. Rescatar este recinto de las garras de la especulación financiera para devolverlo a su destino cultural es, sin duda, una victoria política y administrativa.
Y para cerrar con broche de oro en Yucatán celebramos un logro brillante: nuestra inclusión oficial en el mapa de ONU Turismo y la Fundación Starlight. Ya somos parte de la Guía para el Desarrollo del Astroturismo, posicionando a nuestro estado como una ventana privilegiada para observar el cosmos.
Edición: Fernando Sierra