Foto: Daniel Pineda Vera

Aunque es pariente del pavo, la chacalaca y la codorniz, el cojolite (Penelope purpurascens) es un gran desconocido habitante de la selva maya peninsular, pese a que su presencia es un indicativo de la salud del ecosistema.

“Es un ave de la familia Cracidae y junto al pavo ocelado y el faisán negro son las tres aves emblemáticas de la selva maya; afortunadamente todavía las tenemos en abundancia sobre todo en la reserva de Sian Ka`an”, destacó el biólogo Arturo Bayona, profesor del Tecnológico Nacional de México campus Felipe Carrillo Puerto.

Esta especie pesa entre 1.6 y 2.5 kilos, lo cual es muy grande para un ave, y mide de 81 hasta 91 centímetros. Se le puede encontrar desde México hasta Ecuador, Colombia o Perú. La mayoría de su alimentación son frutos silvestres, aunque realmente son omnívoros.

“Lamentablemente en muchos sitios, sobre todo en México, que la teníamos abundante como en la zona del Golfo, por Veracruz y un poco de la selva de San Luis Potosí y también en el Pacífico, en Colima, ha disminuido mucho su población”, señaló el experto.

 

Foto: Edward Bell

 

Su principal depredador es el hombre, que lo caza para alimentarse y para tenerla de mascota. Se le considera un ave “escandalosa”, pues emite un sonido grave intenso. Eso la hace también muy fácil de detectar tanto para los depredadores como para su misma especie.

Su papada es rojo-anaranjada y tiene una cresta eréctil que se activa cuando está en peligro. Es una especie que está en la norma oficial 059-Semarnat-2010 como una especie amenazada y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la tiene como ave de preocupación menor.

“Tiene una relación muy cercana con los humanos, tanto como alimento como mascota o ave de ornato, pues su plumaje, negro en su totalidad y muy largo se usa también para adornar. Son aves que rara vez tocan el suelo, generalmente están en las copas de los árboles, aunque ocasionalmente las hemos visto en tierra dándose baños para controlar los parásitos”, detalló el catedrático.

 

Foto: Vijay Barve

 

Arturo Bayona informó que en el monitoreo que lleva a cabo junto a su equipo en la reserva de la biósfera de Sian Ka`an han observado abundancia de esta ave principalmente en la zona núcleo de la reserva; además, este es de los pocos sitios donde se encuentra el faisán Curazao, el pavo ocelado, el cojolite y la chachalaca en el mismo hábitat.

“Actualmente es difícil encontrarnos un ecosistema donde se encuentren todas juntas. Esta presencia nos habla de un ecosistema totalmente conservado, pues debe haber variedad de árboles que produzcan frutos para que estos animales tengan alimento todo el año”, mencionó el entrevistado.

Semillas, insectos, raíces y frutos como el ramón y el caracolillo conforman su dieta. Normalmente están en las ramas de los árboles en actitud pasiva pero también son muy hábiles para correr entre ellas y esconderse.

El cojolite es un ave exclusivamente de zonas tropicales y subtropicales y su disminución está estrechamente relacionada con la cacería. Vive en grupos de hasta 12 individuos y en cuanto a su reproducción pone de dos a tres huevos al año, los cuales tardan aproximadamente 45 días en eclosionar. Las crías son dependientes de la madre los primeros días de vida pero al poco tiempo pueden valerse por sí solas.

 

Foto: Wouter Koch

 

“Ellos deben poner sus huevos en época de sequía, como la mayoría de las aves, para evitar las lluvias torrenciales que pueden tener algún efecto en la incubación o el mantenimiento de los huevos y nidos”, indicó el entrevistado. 

Recalcó que estas especies son un indicador de que el sistema de selva tropical tiene todos sus componentes, por lo que llamó a la población a no consumirlo para ayudar a su supervivencia: “son especies que recomendamos que se dejen en la naturaleza por la disminución de sus poblaciones y poder hacer uso de algún otro alimento”.

Ilustración: @ca.ma.leon

 

“Estas especies escasas y hermosas nos siguen mostrando que la selva sigue teniendo esos ecosistemas no vírgenes en su totalidad pero con una conservación muy buena y nos da la posibilidad de seguir monitoreándolas”, finalizó el biólogo.

 

Penelope purpurascens / COJOLITE 

Peso: Entre 1.6 y 2.5 kilos 

Tamaño: De 81 hasta 91 centímetros 

Hábitat: Selvas desde México hasta Ecuador, Colombia o Perú 

Características: Su papada es rojo-anaranjada y tiene una cresta eréctil que se activa cuando está en peligro 

Alimentación: Son omnívoros y prefieren las semillas, insectos, raíces y frutos como el ramón y el caracolillo 

Reproducción: La hembra pone de dos a tres huevos al año, los cuales tardan aproximadamente 45 días en eclosionar

 

Edición: Ana Ordaz