Libro analiza la sustentabilidad de las colonias de langosta en Cozumel

Explica que en la Bahía del Espíritu Santo hay mayor campo de aprovechamiento
Foto: Comunicación UQROO

Comunicación UQROO

 

“La producción de langosta espinosa del Caribe no es homogénea en las diferentes zonas de captura de Quintana Roo, en gran medida por las condiciones geomorfológicas, la disponibilidad del hábitat adecuado para la especie y la presencia de fenómenos naturales. Los pescadores cooperativados de Cozumel tienen en la Bahía del Espíritu Santo el mayor campo de aprovechamiento, pero se necesita conocer hasta qué punto es posible explotarlo de tal forma que no se afecte la sustentabilidad del crustáceo”.

El fragmento anterior forma parte de las conclusiones incluidas en el libro Investigaciones Marinas en el Golfo de México y el mar Caribe Mexicano, editado y coordinado por la Universidad de Colima. En la publicación participaron Martha Angélica Gutiérrez Aguirre y Adrián Cervantes Martínez, profesores investigadores adscritos al Campus Cozumel de la Universidad de Quintana Roo.

El libro dedica un capítulo al estudio de la langosta espinosa del Caribe, Panulirus argus, recurso pesquero de alto valor en el mercado internacional y cuya captura realizan de forma tradicional los pescadores cooperativados de Cozumel. 

Según la publicación, los sectores pesqueros adyacentes al Norte de la ínsula de Cozumel sólo aportan de 3.6 a 3.9 por ciento de la producción total de langosta de Quintana Roo, y aunque su pesca es estable, el rendimiento es mucho menor que lo que se logra en la Bahía del Espíritu Santo. 

Desde 1960, la Cooperativa de Producción Pesquera Cozumel es la única con una concesión para extraer langosta en el Caribe; debido a que la Bahía del Espíritu Santo es la zona en la que obtienen la mayor parte de su producto, era necesario saber hasta qué punto es posible explotar el área sin afectar la sustentabilidad de la especie.

Para este fin, la publicación midió varios factores, como los registros de captura de las 10 embarcaciones que laboran en la zona, estructurando una base de datos que ayudara a determinar las fluctuaciones a lo largo de las tres temporadas de pesca que abarcó la investigación.

El libro dejó en claro que la producción de langosta del Caribe, en las diferentes zonas de captura de Quintana Roo, no es homogénea. en el caso de Cozumel, la estabilidad productiva deriva de que, desde hace más de una década, los pescadores emplean métodos y artes tradicionales, por lo que se liberan los especímenes que no cumplen con la talla mínima legal, respetando con ello a la especie, y promoviendo una captura más sustentable.

 

Datos de la publicación 

El análisis contenido en el libro fue realizado por los alumnos de la licenciatura en Manejo de Recursos Naturales Ingrid Vanessa Tafoya Gutiérrez, Lizbeth Tamayo Chan y el pescador local José Canto Noh bajo la supervisión de los profesores investigadores Martha Gutiérrez Aguirre y Adrián Cervantes Martínez, miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

En la página 463 de la publicación fueron recopiladas investigaciones recientes que abarcan desde organismos microscópicos hasta macro especies que son susceptibles de producción pesquera, y en los cuales las alumnas de Manejo de Recursos Naturales presentan un análisis de las zonas de pesca del Norte de Cozumel, de las temporadas 2015 a 2018.

El libro se terminó de imprimir en diciembre de 2020 y comenzó su distribución en el presente año.

 

Edición: Laura Espejo