Compañero de Raúl Adrián lo recuerda como una persona ''de esas que ya no hay''

Cuenta que disfrutaba de portar su uniforme y que respetaba lo que eso representaba
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán

Luis Enrique Tamayo cuenta que conoció a Raúl Adrián Couoh Aké en labores desde hace aproximadamente tres años; y, aunque trabajaban en diferentes áreas, ya fuera dentro de la ciudad o en carreteras federales, era en los cruces en donde solían encontrarse.

“Había una amistad muy, muy mutua” y convivían entre ellos y con sus demás compañeros, hoy lo recuerda como una persona centrada y que soñaba con formar una familia, pero una vez que consolidara todo lo que necesitaría para ello: una casa y estabilidad económica, principalmente.

Primero quería tener todo lo necesario para formar a su familia, “él ya estaba empezando a prepararse para eso” y una forma llevarlo en la memoria sería por su entrega, su dedicación, por demostrar lo que él hizo hasta el último momento que portó el uniforme.

Al joven de 23 años lo describe como una persona que disfrutaba de portar su uniforme y que respetaba lo que eso representaba, pero, sobre todo, como alguien muy servicial que sabía tener un acercamiento con las personas y piensa que precisamente eso es lo que hace mucha falta en la actualidad y así es como las demás personas deben conocer a su colega.

 

También te puede interesar: Asesinan a policía en la carretera Mérida-Motul


“Muchos portarán el uniforme siendo policías, pero hay algo que a cada uno lo diferencia y él era muy servicial, muy entregado a su trabajo”.

Su compañero expresa que, aunque su novia era una parte muy importante en su vida, jamás dejó de estar atento a su mamá y su papá, que eran una prioridad fundamental para su vida y era una persona que disfrutaba cada momento.

“Era una persona que no decía no”, rememora que siempre que le decía que fueran a algún lado decía que sí porque le encantaba conocer y vivir aventuras… “y a su corta edad que se nos fue”, titubea mientras dice esta última frase.

Al ver su entrega, Luis Enrique asegura que como él hay muy pocos y, si hay más, están muy escondidos porque él tenía ganas de llevar el uniforme que se había ganado y desde que inició eso fue evidente.

Piensa que por mucho tiempo Raúl quiso estar en la corporación, pero no se había decidido a intentarlo y cuando lo hizo quedó “y desde el principio empezó a respetar el uniforme, a echarle más ganas”.

Empezó como todos, pero con el tiempo, demostró sus ganas con su puntualidad, su participación y comenzó a interesarse y preguntar por su crecimiento hasta llegar “hasta donde él estaba, un grupo Goera (Grupo de Operaciones Especiales en Reacción y Asalto). Logró el sueño”.

E insiste otra vez “como él ya no hay muchos y, si los hay, están muy guardados”.

Le reconoce que a pesar de los golpes y los empujones se ocupó de siempre mantener en su poder su arma, “hasta en ese momento él supo demostrar lo que sabía y más que nada darlo todo por el uniforme hasta el último momento”, aunque lamenta que al final lograron despojarle de su arma.

Fue a sus 19 años cuando su compañero entró a su profesión y, cuatro años después, se marchó.

Y expresa que, de haber podido, jamás hubiera dudado en ayudarle, pues aún desconocen por qué se encontraba solo y espera que lo sucedido sirva para que los altos mandos lo piensen tres veces en arriesgarlos de ese modo, pues ante automóviles sospechosos, esto puede ocurrir en cualquier momento.

 

También te puede interesar: Imputan a tres personas por feminicidio y homicidio en Cholul

 

Pero también considera que ahora tendrán que considerar incrementar la capacitación en ciertos temas y que su compañero será un ejemplo para quienes aún comienzan, “creo que sí lo vamos a tener muchos con una gran admiración por lo que llegó a hacer”.

Para Ale Canto, pareja de Raúl, también fue alguien a quien admirar y lo expresa en redes sociales diciéndole “te fuiste como lo que eras para mí, un héroe”.

Al mismo tiempo, reconoce que jamás imaginó atravesar por una situación tan difícil como ésta, pero “esto no es una despedida porque jamás te voy a dejar y sé que tú jamás me dejarás, siempre supe que serías tú el hombre que cambiaría mi mundo, nos aventamos a todo por el todo y nos amamos hasta el último día”.

 

Edición: Laura Espejo