Con el hallazgo, hasta ahora, de 3 mil 558 piezas en el Tramo 4, Izamal-Cancún, junto con las obras de construcción del Tren Maya en el sureste de México, avanza el salvamento de vestigios arqueológicos por medio de recorridos de superficie en campo y excavación.
En ese mismo tramo, avanzan los trabajos en 35 pasos ganaderos, varios de los cuales se realizan en atención a solicitudes de las comunidades, que cuentan con obra de drenaje transversal para evitar inundaciones.
Al mismo tiempo, inició en Valladolid la construcción de una base de mantenimiento que servirá para acopio de materiales y refacciones diversas para el Tren, así como para el mantenimiento del material rodante cuando esté en operación.
En el Tramo 3, Calkiní-Izamal, se llevan a cabo adecuaciones del circuito eléctrico de media tensión a la altura del poblado de San Bernardo, Yucatán, para evitar interferencias con el tren y dar mayor proyección al transporte de carga.
En el Tramo 1, Palenque-Escárcega, continúa la conformación de terraplén a la altura del poblado División del Norte, en Escárcega, Campeche, utilizando maquinaria y materiales adecuados para garantizar la seguridad de las y los usuarios del Tren Maya.
En el Tramo 2, Escárcega-Calkiní, avanza el suministro, tendido y compactado de material de terraplén de alta calidad en la zona de Champotón.
También sigue el trabajo de estabilización de terreno natural, a fin de que tenga la forma y consistencia óptima para uso de materiales y conformación del terraplén.
En otros frentes de trabajo, continúa la colocación de pasos de fauna y la preparación de la subrasante. Son ya más de 90 mil los empleos generados en el sureste de México por el proyecto del Tren Maya.
Edición: Laura Espejo
Otro aspecto que se ve favorecido por la manuscrita es la mayor retención de datos
Óscar Muñoz
El mandatario lanzó las acusaciones en un discurso que no fue transmitido por algunas cadenas televisivas
Afp
El vicepresidente se refirió en gran medida a la exs ecretaria de Justicia, Pam Bondi
Ap
Arrestan también a Ricardo Thompson, otro de los accionistas vinculados en la red de tráfico
La Jornada