Dentro de las actividades programadas en “La Cúpula”, el stand de La Jornada Maya en la Filey 2026, este sábado se llevó a cabo el conversatorio “Familias diversas, el amor como acto revolucionario”, que reunió a madres, padres y acompañantes que, desde sus propias experiencias, reflexionaron sobre el cuidado, el miedo y la transformación que implica acompañar a personas trans y no binarias.
Más que un diálogo académico, el encuentro se construyó como un espacio íntimo donde la palabra circuló desde la vivencia.
El punto de partida fue el proyecto Red Transformando Familias, desarrollado en Mérida, Progreso y Valladolid, que incluyó talleres, mentorías, cineforos y una exposición fotográfica sobre la vida cotidiana de familias diversas.
“Logramos mapear casi cincuenta asociaciones y construir un directorio de aliades”, explicaron las organizadoras, subrayando la importancia de tejer redes en contextos donde el acompañamiento aún es escaso.
A través de fanzines, talleres y encuentros, el proyecto buscó acercar información accesible sobre identidad, salud y derechos. Pero, sobre todo, abrió espacios de comunidad.
“La familia elegida es muchas veces la familia que te salva”, se afirmó, destacando una noción que atravesó todo el conversatorio.
En la segunda parte, moderada por Ingrid Coral, las voces del panel compartieron experiencias personales que revelan los retos y aprendizajes del acompañamiento.
Anne Martínez, persona no binaria, definió el amor como una energía que se manifiesta en múltiples formas.

Foto: Jusaeri
“La persona a la que cuido significa una oportunidad de conocer la vida desde otros ojos”, dijo.
Miguel Galicia relató su proceso como padre de una joven trans, marcado por el aprendizaje constante.
“El lenguaje es fundamental para decirle al otro: ahí estás”, señaló, reconociendo que acompañar implica desaprender estructuras arraigadas.
Las intervenciones coincidieron en un punto: el miedo inicial es común, pero el amor se vuelve motor de cambio.
“Cuando nos cae el veinte del amor, nos da el valor para enfrentar al mundo”, expresó la moderadora. Ese tránsito implica cuestionar creencias, pedir ayuda y construir nuevas formas de familia.
Entre los testimonios también emergieron las dificultades: desde la discriminación social hasta la falta de información, pasando por la soledad inicial.
“Yo estaba maternando en soledad porque no tenía comunidad”, compartió una asistente, evidenciando la urgencia de estos espacios.
Sin embargo, el énfasis se mantuvo en la construcción colectiva. Talleres, redes y encuentros permiten no solo acompañar, sino también resistir.
“No hay un manual; a diario encontramos caminos”, afirmó una participante, sintetizando el carácter abierto de estas experiencias.
El cierre del conversatorio apuntó hacia el futuro. Las y los participantes coincidieron en imaginar vidas libres, seguras y plenas para quienes acompañan.
“Que no tenga que atravesar el temor que vivimos al nombrarnos”, expresó Anne, mientras otras voces hablaron de plenitud, felicidad y autonomía.
En un contexto donde la violencia y la discriminación persisten, el conversatorio dejó claro que el amor, entendido como acción cotidiana, puede ser una forma de transformación social: no como consigna abstracta, sino como práctica concreta de cuidado, escucha y comunidad.
La cartelera completa La Cúpula de La Jornada Maya en la FILEY puedes consultarla aquí.
Edición: Emilio Gómez
David Loría, Gabriela Licausi y Edgar Tirado dialogaron sobre el oficio de escribir ficción
Fernando Sierra
Participantes intercambiaron experiencias para acompañar a personas trans y no binarias
La Jornada Maya
Óscar Muñoz y José Díaz acompañaron al autor durante la presentación
La Jornada Maya