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Astrid Sánchez
16/04/2026 | Mérida, Yucatán
El anuncio estaba hecho: el encuentro entre dos artistas extemporáneos se iba a consumar en una de las salas del Museo Pinacoteca Juan Gamboa Guzmán de Mérida, lo que nadie sabía es que todas las personas asistentes iban a formar parte de ese diálogo y lograrían “empatar” sus espíritus con los de Siegrid Wiese y Vlady al apreciar sus obras.
La inauguración de Siegrid Wiese y Vlady, Coloquio de los Pinceles permitió al público meridano conocer esta conexión entre la artista oaxaqueña y el pintor ruso-mexicano que falleció en 2005. Las similitudes entre sus obras incluso dieron lugar a la confusión sobre la autoría de cada pieza.
Foto: Astrid Sánchez
Este jueves la Pinacoteca, que dirige Marcela Palacios, fue sede de una fiesta de sensaciones: se celebraron tres aniversarios, los 45 años del recinto, los 25 años de la obra pictórica de Siegrid y los 25 años de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), institución que arropa al Centro Vlady, donde se resguarda todo el acervo del artista.
Pero eso no fue todo, en la noche de encuentros también estuvo presente Santiago, sobrino de Vlady, quien a nombre de la familia transmitió un poco del legado que dejó su tío.
Santiago habló de las tensiones entre las que creció el artista, su activismo en México, la violencia contenida en sus grabados y el haber pintado más de 2 mil metros cuadrados de historia.
Es todo este acervo el que enamoró a Siegrid y con el que supo que coincidía en todos los aspectos, los mismos que transmitió a las y los asistentes a la exposición.
“El arte es un lenguaje en donde todos podemos comunicarnos”, declaró la artista.
De repente, las luces se apagaron y entonces Vlady hizo su aparición triunfal. Los murales que adornan la Biblioteca Lerdo de Tejada llegaron a Mérida, a la sala de la Pinacoteca y mostraron todo su esplendor a través de un proyector.
Asistentes disfrutaron por igual las proyecciones que las piezas expuestas y analizaron con paciencia cada detalle de las obras: “Esta tiene más de dos manos”, “Estos colores son increíbles”, “El dibujo parece que fue hecho hoy”, se escuchaba en los pasillos de la exposición.
Ese es el diálogo que justamente impulsa Siegrid Wiese y Vlady, Coloquio de los Pinceles y que Marcela Palacios, aunque ausente, celebró a través de un mensaje leído durante la inauguración.
“Estamos muy felices porque después de siete años aproximadamente tenemos una exposición que se relaciona con la pintura en la Pinacoteca. Qué mejor que sea con estos dos grandes artistas. Esta exposición propone un encuentro más allá del tiempo, un diálogo de comunicaciones, entre miradas, entre historias que se cruzan en el lenguaje universal de la cultura. En este Coloquio de los Pinceles no sólo dan formas y colores, sino que tejen vínculos entre pasado y presente, entre el espíritu y la herencia artística de Vlady y la voz propia de Siegrid”.
Con asistentes de todas las edades, esta exposición demostró que para el arte no hay fronteras de edad, ni de tiempo, ni de espacio.
Notas previas:
Edición: Estefanía Cardeña