El 19 de marzo de 1915, el general Salvador Alvarado (1880-1924) entró a la ciudad de Mérida, a la cabeza del Ejército Constitucionalista.
Intentó convertir a los hacendados en empresarios capitalistas, es decir, empresarios dispuestos a competir en el mercado e innovar técnicamente para mejorar su posición competitiva; intentó convertir a los esclavos mayas en obreros agrícolas, con sus derechos laborales; intentó crear un sistema político liberal; intentó construir una ciudadanía educada, en lugar del analfabetismo que predominaba. Estableció leyes para lograr esos objetivos. Utilizó al ejército para imponer un orden que era contrario a los privilegios de la oligarquía yucateca, de la “casta divina”. Pero, en sentido contrario a lo que dicen los defensores de la oligarquía, de entonces y de ahora, Salvador Alvarado no tuvo intenciones de destruir la riqueza henequenera e, incluso, durante su mandato dicha oligarquía obtuvo enormes beneficios. La intención de Alvarado era crear una economía capitalista eficiente, moderna, competitiva; una sociedad liberal que garantizara los derechos de cada grupo social, que garantizara a los ciudadanos el acceso a la educación.
style="color:red; text-decoration:none";> Visita la galería completa en multimedia .
Manuel Martín Castillo
Fototeca Guerra/UADY
Israel se ha expandido cinco veces más de lo que le asignó la ONU en el Plan de Partición de 1947
Mauricio Dardón Velázquez
La policía señaló que se trata de un incidente aislado y no de un agresor activo
The Independent
El texto se realizó en colaboración con la Unesco, Fundación Banorte y bordadoras de toda la entidad
La Jornada Maya
La mandataria supervisó las obras de un nuevo bachillerato que se construye en Ciudad Caucel
La Jornada