La Jornada Maya

Paul Antoine Matos
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 27 de septiembre, 2016

El 19 por ciento de los trabajadores mexicanos son afectados por el estrés laboral, una situación que reduce al país entre 5 mil y 40 mil millones de dólares al año por la pérdida de productividad, fenómeno en el que no están exentos ni los obreros, ni los ejecutivos, manifestó Mario Alberto López Alonso, director de Previsión Social de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) de Yucatán.

Aunque sin datos oficiales en Yucatán, se estima que alrededor de 50 mil trabajadores son afectados por el estrés, indicó el funcionario.

Durante una presentación sobre el estrés, realizada el viernes en la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), López Alonso expresó que “nos puede afectar a todos”, y que en México el problema es crítico, con niveles comparables a los de China.

“El estrés es el principal problema de salud pública”, afirmó, porque es una situación con causas multifactoriales inevitables, pero si tratables.

Entre las razones por las que se produce, una de las principales en Mérida es la situación económica, la falta de empleos bien pagados y la cuestión familiar, en la que existen peleas entre los padres e hijos, divorcios y se pierden los valores, enumeró.

“El estrés afecta la productividad de los empleos, pero si se suma una naturaleza de prisa cotidiana, uno llega más estresado al trabajo”, manifestó. Eso, debido a que los tiempos para acudir a la oficina se han alargado, entonces si se llega tarde existe la amenaza de ser despedido, por tanto se genera estrés, indicó.

“El problema del estrés es que la gran mayoría de la gente que lo sufre no consulta ni pide auxilio. No necesariamente tiene que volverse una depresión, la cual es de origen patológico y cuestión química”, manifestó el funcionario.

Además, la tecnología provoca que “el alma del ser humano se automatice”, mencionó. Para reducir el estrés que ocurre en la familia, consideró necesario que se retomen los valores de la conversación, el respeto a los abuelos y a uno mismo, así como la creación de vínculos.

Por su parte, Carlos Castro Kú, tesorero de la Canacintra, expresó que los síntomas del estrés son varios, como pérdida de energía física, bajo estado de ánimo, apatía, pesimismo, temor a padecer enfermedades, baja autoestima, entre otros.

Además, el estrés es capaz de provocar alcoholismo, o incluso ser un factor de riesgo para los suicidios.

Señaló que es importante la intervención sicólogica, dividida en tres etapas: la primaria, orientada a tomar acciones que eliminen o reduzcan la fuente de estrés; la secundaria, en la que se identifiquen los factores; y la terciaria, la recuperación.

Enfatizó que los empresarios deben ser conscientes de la importancia de atender el estrés entre sus trabajadores, para evitar una baja productividad, por tanto es necesario que se ofrezca capacitación y cursos constantes para el manejo del problema.


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