Cierra puertas Museo de la Prehistoria, por incumplimiento

Recinto albergó parte de "La mujer de las palmas"

María Luisa Lignarolo
Foto tomada de Facebook
La Jornada Maya

Tulum, Quintana Roo
Martes 12 de diciembre, 2017

El Museo de la Prehistoria está situado en el ejido de Jacinto Pat en el Parque de Dos Ojos, a 15 kilómetros de la zona arqueológica de Tulum. Fue un esfuerzo del Instituto de la Prehistoria de América después de diez años de investigaciones de los restos encontrados en la zona de cuevas sumergidas del sistema de Dos Ojos, en convenio firmado en el 2014 con la mesa directiva encabezada por Mariano Mazón, en representación de la comunidad ejidal conformada por 130 familias. Se abrió oficialmente en agosto del 2015, cuando Eleazar Mas tenía la presidencia, misma que acabó en enero de 2017.

Meses atrás había visitado el Museo de la Prehistoria. El letrero me había llamado la atención en uno de los tantos viajes que hago de Playa del Carmen a Tulum. Por curiosidad un día me detuve. La verdad fue que pensé que sería una vacilada turística para visitantes trasnochados.

Mi mayor sorpresa fue encontrar una propuesta seria y documentada, con una fiel recreación de los esqueletos humanos más antiguos del continente americano y fósiles de especies prehistóricas que habitaron la región por allá en el Pleistoceno.

El científico Eugenio Acévez, su director, me hizo un recorrido guiado por la sala donde se exponen restos de humanos que habitaron en este lugar hace más 10 mil años, entre ellos, parte de uno de los esqueletos más antiguos del continente, La Mujer de las Palmas, llamada así por el nombre del cenote donde fue encontrada. Debido a la excelente preservación de los restos, se pudo incluso recrear la apariencia física de esta persona que pudimos ver en el museo.

Eugenio me explicó la importancia de comprender de dónde vienen todos estos restos encontrados en las cuevas, ahora inundadas; seres humanos que habitaban en la zona y animales que lograron entrar cuando las cuevas estaban secas y se quedaron allí, encapsulados en el tiempo hasta el momento en que la era de hielo empezó a terminar. Se calentó la tierra nuevamente y los niveles de agua empezaron a subir milimétricamente, tanto que los vestigios de huesos y cráneos se encontraron casi en sus posiciones originales.

Lo importante de este museo para Quintana Roo no sólo es un incentivo para los investigadores del Instituto de la Prehistoria, sino una fuente de conocimiento para visitantes extranjeros y la población en general. Una explicación científica de la fragilidad de nuestro suelo y la belleza de nuestras aguas, acompañada de la responsabilidad de la importancia de cuidarlo.

Encontrarlo cerrado fue una gran decepción. Sin embargo, pensé que tal vez era algo temporal, que estuviera en mantenimiento o algo parecido. Mi intención era hacer un reportaje sobre él, pues considero que son esfuerzos encomiables de personas interesadas en la investigación y difusión de la ciencia.

Motivos de “lamentable” noticia

Así pues, llamé a Eugenio Acévez y me confirmó la lamentable noticia, pero también la explicación puntual.

-¿Qué ha pasado con este proyecto tan valioso para la comunidad?, pregunté.

-E. A: Bueno, antes tengo que contarte un poco la historia. El museo empezó como un proyecto en el 2012 con ese entonces, el presidente de la mesa directiva del ejido Jacinto Pat, Mariano Mazón, una persona que lleva 35 años trabajando en el INAH, aún cuando no tuvo oportunidad de ir a la escuela ha viajado a través del INAH a muchas partes, conoce el tema cultural, y a mucha gente vinculada a la cultura de la zona.

-Él, le abrió las puertas al proyecto y toda la mesa directiva estuvo de acuerdo. El plan era hacer un museo con el resultado de una década de investigaciones de las cuevas subacuáticas de la zona, y que éste se quedara para la comunidad del ejido Jacinto Pat. Nosotros como instituto conseguimos el dinero para hacer las adecuaciones de la casa ejidal, las reproducciones de las piezas de exhibición, e hicimos un convenio con la mesa directiva, en el que ese dinero se nos fuera devolviendo con el cobro de las entradas.

-Yo nunca me acerqué pidiendo en renta la casa ejidal para poner un museo. Yo propuse “te pongo un museo, pero con estas condiciones”. Una fue que incluyeran en el costo del boleto de entrada la visita al museo y fuera parte de los atractivos del parque. Y la otra que mensualmente nos fueran reintegrando la inversión. Pero nunca lo hicieron.

-En el 2015 se inauguró oficialmente el museo, bajo la dirección de la mesa directiva de Eleazar Mas. Se cortaron listones, se convocó a la prensa. Estaban muy orgullosos, se hicieron declaraciones… ¡Todos estuvieron allí!

-Sin embargo, cambió la mesa directiva, con la actual no he podido dialogar. No se me ha dado la posibilidad de hablar en la asamblea ejidal, que son 130 familias. Ahí podré saber si les interesa. Han pasado cuatro años y el convenio no se ha cumplido. Por esto tristemente lo tuvimos que cerrar.

-Para mí ha sido inexplicable, pues el museo es motivo de identidad para toda la comunidad. Es lamentable, pues las historias e investigaciones del Instituto de la Prehistoria de las que se nutre el museo siguen avanzando día con día. Hemos tenido más de 30 notas publicadas en revistas científicas.

-Qué sigue, ¿abogados?, cuestioné.

-E. A: Llegar a los abogados ha sido nuestra última opción. Y aunque estamos en ese proceso pienso que no se ha podido solucionar, porque no me han permitido hablar con la asamblea. Mostrarles todo lo que hemos hecho y el libro con comentarios de infinidad de visitantes que tuvieron la oportunidad de entrar y expresar sus opiniones.

-Sin diálogo no podrá haber entendimiento, pero no pierdo la esperanza de que pueda haber.

En una segunda etapa del Museo se tiene proyectado el Jardín de la Era de Hielo con la recreación de figuras de la megafauna que había en la zona desde el Pleistoceno. Muchos restos de estos animales desconocidos se han encontrado en la red de cuevas inundadas del Parque de Dos Ojos. El proyecto también considera la construcción de un laboratorio para monitoreo del agua e investigación del material de estudio encontrado.

Cenotes en península, de los más aportativos en estudios

El Instituto de la Preshistoria de América es una asociación coadyuvante de las labores del INAH que se centra en el estudio de los seres humanos más antiguos de América y su repercusión en el medio ambiente. Desde 1999 han venido desarrollando un proyecto de Arqueología Subacuática avalado por el INAH que está enfocado en entender ¿Cuándo? ¿Cómo? y ¿Por dónde? llegaron los primeros grupos humanos al Continente Americano ¿Cuándo llegaron a Yucatán? ¿Cómo eran? ¿De qué subsistían? ¿Cómo eran los ecosistemas de entonces? Extrañamente las cuevas y cenotes de la península de Yucatán están aportando pruebas fundamentales para acercar respuestas a estas y otras preguntas.

Algunas de ellas tan vigentes como entender el papel que los humanos estamos jugando en los cambios climáticos del planeta.

El estudio de nueve sitios subacuáticos, dos en Yucatán y siete en Quintana Roo, a lo largo de más de 10 años, ha arrojado la más amplia colección de esqueletos humanos del Pleistoceno Terminal-Holoceno temprano, para el sureste de México y el continente americano.

Este periodo es conocido como El final de La Era del Hielo. Asimismo, los restos de mega fauna extinta compuesta de camellos, caballos, elefantes (Gonphoterios) y armadillos gigantes (Gliptodontes) les permite inferir que la actual selva era hace 10 mil años una estepa árida abierta y seca.

Los resultados de sus investigaciones están publicados en las mejores revistas científicas del mundo como Nature Human Evolution o Current Research in Pleistocene.

La mayoría de las temporadas, han sido fondeados por compañías como Discovery Channel, BBC Londres, National Geographic, Spiegel TV, y otras compañías de Francia, Japón, y Alemania.

Estas investigaciones les hicieron acreedores al prestigiado Premio Rolex, en la categoría de exploración y descubrimiento.

Fuente: http://xdivers.wix.com/instituto-de-la-prehistoria-de-america