Alza a entrada de Chichén Itzá, necesaria y positiva: Fridman

Aumento a tarifa solamente afectará a visitantes extranjeros, señala la titular de Sefotur

Jafet Kantún
Foto: Jorge Ortiz
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 7 de enero, 2019

El aumento a la tarifa que se cobra a turistas extranjeros para ingresar a la zona arqueológica de Chichén Itzá no sólo era algo necesario sino también “es muy positivo tener una recaudación al nivel de lo que requiere nuestra zona”, indicó Michelle Fridman Hisrsch, titular de la Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán (Sefotur), en entrevista con La Jornada Maya.

La tarifa entró en vigor el pasado 1 de enero, tras que el Congreso del estado aprobó aumentarla de 242 a 480 pesos por persona. “Tenemos más de 30 sitios arqueológicos que requieren de muchísimo cuidado”, justificó la funcionaria.

“No me parece de ninguna manera que tenga complicaciones para el estado, al contrario; si haces una comparación del costo de las siete maravillas modernas en el mundo, Chichén Itzá era la más barata y con una diferencia muy, muy grande. Yo no creo que afecte, además porque el aumento principalmente va en las tarifas de extranjeros, no de nacionales”, mencionó Fridman Hirsch.

“Necesitamos renovar el producto. Tenemos por ejemplo a Uxmal, que es un sitio hermoso, con un luz y sonido ya prácticamente obsoleto, y no podemos mejorar la oferta; no podemos cuidar mejor la zona si no mejoramos también la recaudación”, agregó.

“No estamos cobrando por encima. Simplemente estamos apenas alcanzando lo que cobran otros sitios turísticos de esa magnitud”, afirmó.

El Patronato Cultural del gobierno de Yucatán tiene un proyecto de impulso turístico para la zona arqueológica de Uxmal, el cual contempla la renovación de su espectáculo de luz y sonido.

El director del patronato, Mauricio Díaz Montalvo, señaló que dichos espectáculos son un gran atractivo para el turismo extranjero, por lo que hay que aprovecharlos en su mayor medida.

Asimismo, Michelle Fridman afirmó que se está en pláticas con distintas cámaras de asociaciones turísticas para ver “cómo impactar lo menos posible” a las agencias que ya habían vendido entradas para el destino.