La soledad del PRI tras jornada electiva, sin vencedor ni vencido en la elección

La "operación cicatriz" no ha comenzado

Óscar Rodríguez
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 8 de abril, 2019

El día después de la elección, en la sede estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el edificio permanece vacío, no hay militantes ni dirigentes que informen sobre el proceso. “¿Y el presi?”, preguntó uno de los empleados de ese instituto político a una de las recepcionistas que le respondió: “no ha llegado”.

Este domingo, apenas 27 mil priístas lograron sufragar en la contienda interna debido a irregularidades en el padrón, más de 20 mil se habrían quedado sin votar, sin embargo, aún con la suma de todos, el padrón de 190 mil militantes del tricolor aún está lejos.

Pese al calor de más de 38 grados que se registró este lunes, en la capital yucateca la sede estatal del Revolucionario Institucional se percibe un helado ambiente, atrás quedó el colorido partido y las famosas gritonas que elevaban la temperatura de las elecciones donde desde su fundación ha contenido.

Al ingresar al inmueble, considerado patrimonio de la humanidad, sólo un vigilante contempla sentado la entrada de las pocas personas que acudieron este lunes, luego de la elección donde ni un 15 por ciento del padrón acudió a las urnas.

Al interior, el silencio es casi sepulcral, y el auditorio Víctor Cervera Pacheco, aquel donde hace menos de un año el candidato al gobierno del estado del PRI, Mauricio Sahuí Rivero, alzaba las manos seguro del triunfo de la ola roja, el murmullo apenas se percibe.

El deterioro del inmueble es evidente, pese a ello, los trabajadores de limpieza tratan en la medida de lo posible que el lugar luzca de manera digna, empero, la pintura se cae a pedazos y varias zonas de la llamada Casa del Pueblo se encuentran cerradas por el mal estado en que se encuentran.

A 24 horas de la elección no hay vencedor ni vencido de manera oficial, el flujo de la información es lento y en las oficinas donde los funcionarios partidistas deberían estar, no se les encuentra.

En el lugar, personal administrativo realiza guardias, “por si acaso”, reveló uno de los trabajadores, sin embargo, la tensión y desencanto se percibe en el ambiente de un partido acostumbrado a las decisiones de “unidad”, lo cual a menos en los próximos días está lejos de concretarse, pues la “operación cicatriz” no ha comenzado en el PRI.