Lo peor que puede ocurrir en Yucatán es que el Tren Maya no se haga: Aarón Rosado

Castillo externó que el principal desafío para el Tren Maya en Yucatán es el tiempo

Lilia Balam
Foto: Foto: Twitter @TrenMayaMX
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 13 de septiembre, 2019

“Lo peor que puede ocurrir en Yucatán y en el sureste mexicano es que no se genere el Tren Maya, porque se perdería una inversión histórica que generará grandes oportunidades de desarrollo y beneficio para la sociedad”, expresó el enlace de ese proyecto en Yucatán, Aarón Rosado Castillo.

En entrevista, se le preguntó sobre las polémicas que rodean el proyecto, entre ellas la referente a la especulación de tierras que se ha desatado en las zonas donde se presume que pasará el ferrocarril, así como el impacto ambiental del tren en la península.

El funcionario reiteró que el proyecto no sólo consiste en implementar un nuevo tren, sino que fomentará una mejor calidad de vida para quienes vivan en las comunidades que atravesará el mencionado medio de transporte. “Quienes han entendido lo que representa, no sólo están abiertos al proyecto, están preocupados de que no se realice en tiempo y forma”, agregó.

No vender terrenos

Sobre el tema de la especulación de tierras, Rosado Castillo aseguró que están generando diálogos con los potenciales propietarios de los terrenos cercanos a la zona donde pasaría el tren y se les recomienda no venderlos a privados.

Recordó que de los 312 kilómetros de vía que se requerirán en la entidad, ya se cuentan con los derechos de 300 y quedan 12 km pendientes. Para conseguir los restantes crearán un fideicomiso de bienes raíces que no generará deuda y abrirá la posibilidad de que cualquier persona, sea ejidatario o un privado, pueda ser socio del tren, detalló.

Dado que el objetivo de la federación es “fomentar la justicia social” para las personas que durante años han carecido de oportunidades cruciales para su competitividad, se buscará que los principales beneficiarios sean los propietarios de la tierra, agregó.

“El fideicomiso pondrá las reglas del juego en materia de inversión, se busca un acercamiento con los propietarios para que se encuentren en el primer frente de ejecución. Hemos recomendado en numerosas ocasiones a los ejidatarios que no vendan sus tierras. La gran oportunidades que ellos sean los máximos beneficiarios de este proyecto”, señaló.

Actualmente se contempla la construcción de cuatro estaciones: en Mérida, Chichén Itzá, Izamal y Valladolid, pero no se ha descartado agregar un punto en Progreso, tal y como solicitó el gobernador, Mauricio Vila Dosal, al presidente Andrés Manuel López Obrador en meses pasados.

“La petición está siendo analizada, Progreso como destino turístico y de carga abre un punto crucial en el desarrollo del área metropolitana de Mérida. Es muy factible que se abra una estación pero se deberá dimensionar cuál será el proyecto primero”, comentó y recalcó que no hay nada confirmado en ese sentido por ahora.


Terminar para el 2021

Actualmente el proyecto del Tren Maya en Yucatán “está avanzando muy bien”. La expectativa es que para el final del cuarto trimestre del 2021 ya estén concluidas las obras que requiera el ferrocarril, para que éste inicie operaciones en el 2022, informó Rosado Castillo.

De acuerdo con el funcionario, el pasado agosto se generaron los contratos para realizar las ingenierías básicas en la entidad. En lo que resta del año intervendrán en las áreas donde establecerán campamentos de construcción y patios de maniobras, con la intención de tener todo listo para las tareas de edificación, que iniciarían en el 2020.

Al final del tercer trimestre del 2019 se emitirán las licitaciones para las ingenierías a detalle y con ese trabajo plantear el trazo definitivo del proyecto, por lo que se prevé que a inicios del 2020 ya se cuente con la ruta definida.

“La intención es cerrar el cuarto trimestre del 2021 con la construcción del tren en la entidad para que en el 2022 estemos en proceso de pruebas y pre operación, con el objetivo de que en el cuarto semestre del 2022 ya podamos tenerlo operando y ofreciendo servicios en el sureste mexicano”, apuntó.

Cabe mencionar que las consultas indígenas en las comunidades afectadas se realizarían una vez que se tenga el trazo definitivo, y deberán estar listas antes de que inicie la ejecución de la construcción de las obras. La manifestación de impacto ambiental también se podrá realizar una vez que se sepa cuál será la ruta, aunque ya se están realizando estudios ambientales en el tramo que va de Palenque, Chiapas, a Escárcega, Campeche, indicó.

Rosado Castillo externó que el principal desafío para el Tren Maya en Yucatán es el tiempo, pues “existe voluntad federal, estatal y municipal para ejecutarlo”.