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Ana Ramírez
23/07/2026 | Cancún, Quintana Roo
Pese a que los muelles y embarcaciones que prestan servicios acuáticos aún no registran el flujo de visitantes esperado para estas fechas, el sector mantiene una visión optimista, apostando por la diversificación de sus mercados y la formalización de alianzas estratégicas para revertir la tendencia actual.
"Esperando que levante la temporada alta, ya estamos en días, ya deberíamos estar en temporada alta, seguimos al 50 por ciento de ocupación, la verdad es algo preocupante", compartió Francisco Fernández Millán, presidente de la Asociación de Náuticos de Quintana Roo.
Para contrarrestar este escenario, la asociación está volcando sus esfuerzos hacia el turismo regional, es decir, la estrategia consiste en fortalecer el vínculo con los visitantes locales, regionales y nacionales, quienes representan un mercado con un potencial aún no explotado al máximo.
A través de convenios con empresas de gran calado y el desarrollo de plataformas digitales exclusivas para los habitantes de la región, los prestadores de servicios buscan incentivar un flujo constante que no dependa exclusivamente del turismo internacional.
Reconoció que la situación financiera del sector es compleja; mientras algunos empresarios logran salir a mano o recurren a créditos, otros han tenido que tomar decisiones más drásticas. Se tiene conocimiento de algunas empresas que ya han iniciado la venta de activos y un caso con cierre de sus operaciones debido a la crisis.
Sin embargo, el gremio se mantiene unido, compartiendo la filosofía de que el apoyo mutuo es la única vía para garantizar que la calidad del servicio no decaiga a pesar de las dificultades que obligan a muchos a poner capital de su propio bolsillo.
La preocupación central es la viabilidad de los negocios a finales de año, porque septiembre, octubre y noviembre suelen ser meses históricamente bajos, y la falta de un colchón financiero sólido generado durante el verano podría poner en riesgo la estabilidad del sector.
La resiliencia es una característica de estos trabajadores, quienes ya consideran en sus planes anuales los días que deben permanecer en puerto cerrado por el clima.
"Es algo de lo que tenemos que empezar a ver, para que no suframos tan fuerte esa baja; si no levantamos esta temporada al menos al 70% no vamos a poder aguantar a septiembre", apuntó.
Edición: Estefanía Cardeña