Confinamiento, etapa para reforzar el vínculo con las mascotas

Experto opina que el abandono se debe a una falta de educación en bienestar animal
Foto: Juan Manuel Valdivia

Si bien durante la pandemia muchas personas que no tienen la posibilidad de tener cerca a amigos o familiares han reforzado el vínculo afectivo con sus mascotas, hay quienes no han logrado hacer ese “click”, lo que incluso deriva en el abandono de las mismas; el consejo para los cuidadores o dueños es acercarse a ellos, entrenarlos y buscar espacios de convivencia que refuercen esa relación, mencionó Dorian Vega, sicólogo clínico y fundador de Canoterapia Ecuador y Canoterapia Querétaro México.

“En esta pandemia podemos reafirmar ese vínculo tratando de tener comunicación con nuestro perro, sería bueno la intervención de un etólogo o un entrenador, para enseñarlo a seguir instrucciones, controlar esfínteres, caminar a su lado en casa. Las personas le hablan a sus mascotas para contarles sus secretos más íntimos, entonces el perro es de gran apoyo emocional siempre y cuando la persona sepa comunicarse, el problema es que no sabemos comunicarnos con ellos”, destacó.

El mayor índice de perros abandonados, opinó, se debe a una falta de comunicación entre el cuidador y el animal; “cuando la persona abandona un perro es que nunca logró un vínculo y se debe a una falta de educación en bienestar animal”.

Dorian Vega, quien actualmente se encuentra en Ecuador, es experto en terapia asistida con perros, que consiste en trabajar con el animal para que ayude en diferentes situaciones, como problemas emocionales, de discapacidad o autismo. “Los sicólogos a veces utilizan herramientas como juguetes, nosotros en lugar de esto trabajamos con un perro, que tiene una respuesta ante la situación que se presenta”, explicó.

Los canes que participan en este tipo de terapia son elegidos por un equipo interdisciplinario que incluye un veterinario con maestría en etología (rama que estudia el comportamiento humano y animal). La selección depende de las necesidades del usuario.

Los perros de terapia y asistencia son seleccionados a los dos meses de nacidos, se les hacen una diversidad de pruebas para conocer su carácter y habilidades; pasan por dos años de entrenamiento en los cuales se les enseña cómo reaccionar ante determinadas situaciones.

Canoterapia inició en México (Querétaro y Playa del Carmen) hace diez años y desde hace cinco llegó a Ecuador donde han sido pioneros en la introducción del perro de servicio en autismo y el perro de lectura en las escuelas; “aquí hemos tenido muy buena recepción”.  

 

Edición: Laura Espejo