Quintana Roo > Fauna nuestra
Miguel Améndola
13/08/2026 | Tulum, Quintana Roo
Nombre científico: Anguilla rostrata
Distribución geográfica: Desde Groenlandia hasta Panamá
Tamaño: Hasta metro y medio
Esperanza de vida: 40 años
Dieta: Pequeños peces, crustáceos e insectos acuáticos
La anguila americana, cuyo nombre científico es Anguilla rostrata, es una de las especies más enigmáticas de los ecosistemas acuáticos del continente americano y, aunque se trata de un pez marino, posee una extraordinaria capacidad de adaptación que le permite desplazarse hacia ríos, lagunas e incluso sistemas subterráneos conectados con el mar, como ocurre en algunos cenotes de Quintana Roo.
De acuerdo con Juan Jacobo Schmitter-Soto, especialista del Departamento de Sistemática y Ecología Acuática de El Colegio de la Frontera Sur, esta especie tiene una distribución muy amplia en la costa del Atlántico, desde Groenlandia hasta Panamá, incluyendo la región de las Guayanas.
Foto: Zakqary Roy
Su presencia en el Caribe Mexicano representa un fenómeno biológico singular, debido a que las anguilas logran internarse en cenotes anquihalinos, es decir, cuerpos de agua que mantienen comunicación subterránea con el mar.
El investigador explicó que la anguila americana desarrolla un ciclo de vida particularmente complejo. Asimismo, dijo que la reproducción ocurre en aguas abiertas del Atlántico, en una región ubicada a mitad del océano. Después del desove, las larvas emprenden un largo viaje impulsadas por las corrientes marinas hasta acercarse a las costas del continente.
En su etapa juvenil son conocidas como angulas; habitan principalmente en estuarios y zonas costeras. Conforme crecen, migran hacia ríos, lagunas y cenotes, donde permanecen gran parte de su vida adulta.
En Quintana Roo, destacó Schmitter-Soto, la especie ha sido observada en algunos cenotes cercanos a Tulum, especialmente aquellos con conexión subterránea al mar Caribe.
La capacidad de adaptación de esta especie le permite ocupar distintos tipos de ambientes acuáticos, desde aguas salobres hasta sistemas de agua dulce.
Foto: Ian Manning
En los cenotes anquihalinos encuentra refugio y condiciones favorables para su desarrollo, aunque su presencia no suele ser frecuente ni fácilmente observable. La anguila americana posee un cuerpo alargado y serpentiforme que facilita su desplazamiento en espacios reducidos y corrientes subterráneas.
Puede alcanzar tamaños considerables; en términos generales, llega a medir hasta metro y medio de longitud. Sin embargo, Schmitter-Soto señaló que el ejemplar más grande capturado por él en un cenote de Quintana Roo medía aproximadamente 80 centímetros.
Otro aspecto que distingue a esta especie es su longevidad. Se estima que puede vivir hasta 40 años, lo que la convierte en un pez de vida relativamente larga. Durante ese tiempo mantiene hábitos predominantemente nocturnos y discretos, razón por la cual suele pasar desapercibida para la mayoría de las personas.
Foto: Blake Ross
En cuanto a su alimentación, informó que la anguila americana es un pez carnívoro. Su dieta incluye pequeños peces, crustáceos, insectos acuáticos y otros organismos que encuentra en fondos lodosos o entre cavidades rocosas.
Gracias a su agudo sentido del olfato y su habilidad para moverse en aguas oscuras, es una eficiente depredadora en ecosistemas subterráneos y ambientes de baja visibilidad. Además de su importancia ecológica, la especie también tiene valor gastronómico en distintas regiones del mundo. Tanto las angulas como los ejemplares adultos son consumidos en algunos países, donde son considerados un alimento apreciado.
No obstante, expertos señalan la necesidad de mantener vigilancia sobre sus poblaciones debido a las amenazas que enfrentan diversas especies de anguilas a nivel internacional, entre ellas la pérdida de hábitat, la contaminación y las alteraciones en las rutas migratorias.
El experto destacó que en Quintana Roo, la presencia de la anguila americana en cenotes anquihalinos representa un recordatorio de la compleja conexión entre los ecosistemas marinos y subterráneos de la Península de Yucatán.
Aunque rara vez es vista por habitantes y visitantes, este pez continúa formando parte de la riqueza biológica oculta bajo la superficie, desplazándose silenciosamente entre cavernas inundadas y corrientes subterráneas que conectan el Caribe con los sistemas de agua dulce del estado.
Como cada viernes, La Jornada Maya te invita a conocer la fauna endémica del sureste mexicano. Aquí te compartimos la colección que tenemos hasta el momento. ¡Disfrútala!
Edición: Estefanía Cardeña