Paul Antoine Matos
Foto: Raúl Angulo Hernández
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 23 de abril, 2018

Desde hace una década, Yucatán vive un cambio en sus luchas sociales; de prácticamente no existir, a una serie de movimientos desde las sociedades mayas que tienen la intención de defender su tierra y su libre autodeterminación, provocado por tres factores: el nuevo modelo económico del estado, por medio de la reindustrialización; el jurídico y la conformación de redes de organizaciones civiles, afirmó el antropólogo Rodrigo Llanes Salazar, durante el seminario de discusión que organiza el Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales (Cephcis) de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Indicó que la apuesta del gobierno de Yucatán a un “nuevo modelo económico” generó que se conformaran procesos sociales, debido a las amenazas que representa ese modelo en la vida de la sociedad maya, específicamente en temas de tierras y medio ambiente.

Aunque proyectos como la nueva Cervecería Yucateca son poco abordados en las movilizaciones sociales, otros como las energías limpias, a través de parques eólicos y solares, sí son motivo de conflicto entre empresarios inversionistas y habitantes de comunidades donde se establecen, señaló.

Expuso que el conflicto de Homún, por una la granja porcícola que podría contaminar el agua, según los pobladores, es un hecho inédito en Yucatán en cuanto a los movimientos sociales, lo que representa la evolución de los mismos.

Ocurre por dos razones: la primera es que los pobladores mayas por su libre autodeterminación para decidir qué proyectos pueden presentarse en su territorio y comunidades, más allá de la simple consulta pública obligada –que nunca ocurrió en dicho municipio.

El segundo motivo es que por primera vez una protesta social por la defensa del territorio indígena llegó a Mérida, a Paseo de Montejo, cuando antes la sociedad no se había unido a ese tipo de temas, ni los pobladores habían decidido manifestarse públicamente en un espacio así.