El pulpo maya es una especie exclusiva de la península de Yucatán y precisamente de esta característica nace su importancia ecológica, pues es endémica y eso aumenta su valor comercial y de acuerdo con especialistas, aunque no está en riesgo de desaparecer, la pesca furtiva sí es una amenaza fuerte para la especie.

Alejandro Medina Quej, jefe del departamento de Química y Bioquímica en el Instituto tecnológico de Chetumal, explicó que esta especie tiene un periodo de vida muy rápido, ya que sólo vive entre un año y año y medio y para ser capturado debe alcanzar una medida de pulpo adulto, tomando en cuenta que pueden llegar a medir hasta un metro.

Ante esta característica, precisamente el riesgo se corre cuando pescadores no verifican su tamaño antes de capturarlo.

 

Foto: SEPESCA Campeche

 

“En Campeche ha estado muy variable su captura, pero en Yucatán hay una flota muy fuerte de embarcaciones que se dedican a su pesca, mientras que en Quintana Roo la mayoría hace pesca artesanal”, indicó.

A pesar de que la especie no ha sido catalogada en riesgo, sí es afectada por la pesca furtiva, ya que la temporada de pesca permitida es del 1 de agosto al 15 de diciembre, para que en el resto de los meses las hembras puedan llegar a los sitios donde se reproducen y ponen sus huevecillos.

 

Foto: DGCS UNAM

 

Para Medina Quej la solicitud que han hecho diversas pesquerías de que el pulpo maya obtenga por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) la denominación de origen, contribuiría a que tenga mayor protección la especie.

“Los productos que tienen denominación de origen cuentan con programas que tratan que tengan mejor calidad, entonces si el pulpo maya la obtiene, tendría una pesca más adecuada y respetando las medidas correspondientes de captura”, explicó.

En relación a su importancia ambiental, estudios hechos en la Unidad Académica de Sisal, unidad de extensión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), indican que el pulpo maya es un indicador del aumento de temperatura en el mar, como consecuencia del calentamiento global.

 

Foto: Q PHIA

 

Es decir, el pulpo vive en temperaturas que oscilan entre los 22 y 26 grados centígrados, pero si hay grados por encima o por debajo de este rango, las hembras no pueden poner sus huevos o definitivamente, las crías no nacen, además que los ejemplares adultos se estresan y no les es posible reproducirse. 

La especie se encuentra desde Isla del Carmen en Campeche hasta Isla Mujeres, Quintana Roo.

De acuerdo con el Diario Oficial de la Federación (DOF), en Yucatán existen alrededor de 22 plantas procesadoras certificadas ante la Comisión Federal de Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris) para la exportación a la Unión Europea. En el estado de Campeche existen 110 bodegas, 12 fábricas de hielo, 25 muelles y atracaderos para la pesca y procesamiento de pulpo.

 

Foto: Rafael de la Parra

 

A nivel internacional, el pulpo maya es enviado en hielo a Japón, España, Corea e Italia y dentro del país, a Ciudad de México, Puebla, Guanajuato, Michoacán, Jalisco, Sinaloa y Mexicali.

Además de la derrama económica que tiene la actividad en la península de Yucatán, la pesquería de pulpo tiene gran importancia social debido al gran número de personas que involucra, ya que ocupa aproximadamente al 90 por ciento de la población pesquera de Yucatán y Campeche, que son más de 15 mil  pescadores. 

Cada año, la producción de pulpo en toda la península de Yucatán va entre 9 mil y 24 mil toneladas, con valor económico entre 300 millones y mil millones de pesos. 

Sobre la magnitud de la pesca ilegal no se tienen registros, sin embargo, se conoce que existe el uso de artes de pesca y métodos prohibidos como el gancho o fisga, tanto en temporada de captura como durante la veda. 

 

 

Foto: ca.ma.leon

 

 

 

Edición: Laura Espejo