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La Jornada Maya
25/01/2026 | Mérida, Yucatán
Chopin no es para cualquiera. Por su complejidad técnica y profundidad emocional, el intérprete requiere extrema sensibilidad poética, refinamiento técnico y sentido lírico, como demostró este viernes 23, en el Palacio de la Música, el pianista chino Hao Rao, solista invitado al programa inaugural de la Temporada 45, Enero-Junio 2026, de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), organizado por el Figarosy, en colaboración con la Sedeculta.
El concierto destacó no sólo por el debut del solista chino en México, también por ser el primero que dirige el italiano Alfonso Scarano dentro de la programación habitual de la OSY, si bien ya había debutado ante el público local en la Gala Navideña del 14 de diciembre en La Plancha, concierto gratuito organizado por la Sedeculta, con lleno total.
Este viernes la OSY reiteró su poder de convocatoria al llenar hasta el último rincón de la sala de conciertos del Palacio de la Música, donde a diferencia de sus antecesores, no hubo bienvenidas ni discursos por parte del sobrio y discreto Scarano, sobre todo al tratarse de su primer concierto; pero sí lo hubo por parte de Patricia Martín Briceño, Secretaria de la Cultura y las Artes de Yucatán, y Margarita Molina Zaldívar, Presidenta del Patronato para la OSY.
La titular de la Sedeculta dijo que para el Gobierno del Estado es un gusto estar presente en el inicio de esta nueva temporada y refrendar su compromiso con la cultura como un derecho, en el marco del Renacimiento Maya que guía el rumbo de esta administración.
La Secretaria reconoció el respaldo del Patronato de la OSY que demuestra que la colaboración entre el gobierno y la iniciativa privada es necesaria para sostener proyectos culturales de largo aliento, “desde la Secretaría de la Cultura y las Artes, reiteramos nuestro compromiso de seguir impulsando esta relación”.
También subrayó algo fundamental, que la OSY es de todas y todos. Es una institución pública que existe y se fortalece gracias a su público. “Cada concierto lleno confirma que la música tiene sentido cuando encuentra comunidad”.
Por su parte, Margarita Molina Zaldívar expresó que la música nos une como comunidad, nos invita a escuchar, a dialogar sin palabras, a reconocernos en la sensibilidad de otros. “Esta temporada representa una oportunidad para seguir construyendo puentes a través del arte, acercarnos a nuevas obras, compositores y estilo y renovar nuestro compromiso con la excelencia artística”.
El programa de este viernes -que se repite este domingo al mediodía, en el Palacio de la Música- incluyó dos obras fundamentales del Romanticismo decimonónico que redefinieron el concierto para piano como género, los Conciertos para Piano No. 1 y No. 2 de Frédéric Chopin, que el joven Hao Rao, de 21 años de edad, abordó con una comprensión profunda del estilo romántico, virtuosismo y destreza en intrincados pasajes musicales. No por nada se le considera uno de los principales exponentes de la obra del genio polaco en el mundo.
Hao Rao, sin duda una estrella en ascenso, fascinó al público yucateco con su manejo del rubato, del legato, de polifonías y texturas con control de matices extremos e independencia de las manos. El segundo movimiento del Concierto No. 2, célebre por su belleza sublime y melodía introspectiva, perdurará para siempre en los corazones.
Si bien los dos conciertos están pensando para que el piano sea el protagonista, poemas líricos con acompañamiento orquestal, la OSY tuvo oportunidad de brillar sola en la Obertura Festiva Op. 96 de Dimitri Shostakóvich, que abrió el programa, y el Capricho Italiano de P.I. Tchaikovsky, -tal vez un pequeño homenaje al país de origen del nuevo director de la OSY-, dos obras exigentes en virtuosismo orquestal y expresividad en las que ya empieza a notarse el trabajo de Scarano, como cambiar de lugar a algunas secciones de la orquesta (cornos y percusiones) y un sonido en general más nítido, con un fraseo más marcado.
Sin duda, la OSY comenzó su temporada con el pie derecho, con un nuevo director que promete elevar aún más su nivel, un solista de lujo y el compromiso institucional de seguir apoyando un proyecto musical que es de todos y todas.
Edición: Fernando Sierra