Los masajistas que ofrecen sus servicios en la zona de playas de han sido severamente afectados por la falta de turismo y el cierre de los arenales. Si antes cobraban 500 pesos por un servicio, ahora tienen promociones de 2x1, lo cual, señalan, afecta sus ingresos. En su caso no cuentan con salario base y sólo ganan comisiones, que son aproximadamente 35 por ciento del costo del servicio.
En un recorrido por la zona turística de Playa del Carmen se pudo comprobar que los camastros donde se ofrecen diferentes tipos de masajes a la orilla del mar no están operando, sólo los negocios establecidos y aquellos instalados en los centros de hospedaje brindan el servicio.
“Hemos tenido que bajar los precios y ofrecer promociones porque ha bajado demasiado la demanda y no es sólo que no quieran venir, es que no hay gente”, mencionó una trabajadora de un negocio especializado en masaje terapéutico, sueco y de piedras calientes, ubicado en un centro de hospedaje de la zona costera.
En su caso, explicó, son cinco empleados y se van turnando según los días de la semana, para que todos tengan oportunidad de obtener ingresos, “pero está muy complicada la situación”.
En temporada regular, destacó que pueden cobrar 500 o 600 pesos por un masaje de una hora, pero con la baja de turismo ese mismo servicio está en promoción a 2x1 “para por lo menos sacar algo”.
“Qué bueno que reabrieron las playas, pero lo hicieron en las que están más lejos, necesitamos que se abra esta zona (el centro) que es donde viene la mayoría del turismo, aunque no sea en la misma cantidad que antes”, señaló la masajista.
Los precios disminuyen mientras más lejos estén de la zona de playas; en la Quinta avenida un masaje puede costar desde 450 pesos. En esta zona, que además está en remodelación, muchos locales dedicados a este segmento permanecen cerrados.
Edición: Emilio Gómez
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