A pesar de la pandemia, cientos de campechanos buscaron espacio en las playas no registradas, a orillas de la carretera federal 180, en el tramo que va desde Calkiní hasta Carmen, y donde al menos hay mil kilómetros de costa.
Los lugares más recurridos por los capitalinos fueron el Sombrerón, entre Campeche y Seybaplaya; así como Rocamar, entre Seybaplaya y Champotón. Desde el inicio de las vacaciones de Semana Santa, el 26 de marzo pasado, los campechanos comenzaron a atiborrar las diversas zonas de costa disponibles, a fin de poder ingresar a la zona marítima federal.
Las de más fácil de acceso están desde Campeche hacia Carmen, pasando por los municipios de Seybaplaya y Champotón. En un principio, las autoridades de Salud señalaron que trabajarían en coordinación con elementos de la Guardia Nacional (GN), Marina Armada de México, Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), así como Policía Estatal Preventiva (PEP), para vigilar las playas públicas y que no hubiera nadie en áreas de esparcimiento oficial.
Sin embargo, dichas dependencias no llaman a la población a desalojar las zonas, sólo vigilan. Hay áreas como Sombrerón y Rocamar que son ejidales y que tienen espacios privados; sus propietarios vieron una oportunidad de negocio en esta situación, ya que rentan sus palapas e incluso casas de playa para que las disfruten quienes estén dispuestos a pagar.
Edición: Estefanía Cardeña
Christian Castro advirtió que los cortes en algunos casos duran horas o días
Jairo Magaña
Comunidades como Xpichil y colectivos en Punta Allen comparten sus tradiciones vivas
Ana Ramírez
El evento permitirá fortalecer las costumbres y tradiciones de esta cultura
Miguel Améndola
La Semar informó que ya se realizan investigaciones para determinar las circunstancias
La Jornada Maya