En las profundidades de Campeche existen al menos 16 paneles de pinturas rupestres resguardados en una cueva donde también se hallaron fragmentos cerámicos de dos distintas etapas de la historia.

Dentro de la zona arqueológica Miramar se encuentran las cuevas de Huachabí, donde fueron encontrados dibujos prehispánicos que abarcan más de un kilómetro de extensión y que representan al inframundo y a los ancestros, de acuerdo con el área de Arqueología Subacuática Península de Yucatán del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En octubre de 2019 investigadores del INAH informaron que era imposible abrir la cueva al público debido a su difícil acceso, pero aseguraron que registrarían imágenes y videos de las pinturas para que las personas pudieran apreciarlas, pero hasta el momento no hay ningún registro disponible.

Los dibujos hechos con arcilla roja representan diversos pasajes de la mitología maya. De acuerdo con el Grupo Espeleológico Ajau, se observan tanto figuras antropomorfas como zoomorfas.

Además, dentro de la cueva, ubicada en el municipio de Hopelchén a cerca de 20 metros de profundidad, también se encontraron fragmentos de cerámica del periodo Preclásico, de los años 2000 a 100 antes de Nuestra Era y otras piezas del Clásico tardío, del 600 a 900 de Nuestra Era.
Las investigaciones realizadas por el equipo de Arqueología Subacuática revelaron que algunos de los dibujos hablan sobre la muerte y el inframundo, y otras piezas representan deidades, fertilidad y los ancestros.

Se estima que las pinturas rupestres son previas al Preclásico tardío, es decir anteriores al año 400 antes de Nuestra Era.
El virus infecta las células nerviosas sensoriales de la cara, donde suele permanecer de forma latente
Efe
Brasilia solicitó precisiones sobre controles migratorios, organización del vuelo y financiamiento
La Jornada
La reforma reconoce a los animales como seres sintientes y establece para prevenir el maltrato
La Jornada Maya
El presidente Sánchez reconoce pérdida de confianza en este transporte
La Jornada