La Jornada Maya

Vecinos del Centro de Mérida sufren por zumbido que viene de harinera

Reportan que no han tenido ayuda de las autoridades municipales

Vecinos del Centro de Mérida sufren por zumbido que viene de harinera
Foto: Enrique Osorno

Luego de más de dos años, el problema del ruido que viene de la harinera, ubicada en la calle 41, con 50 y 52, del Centro de Mérida, de Harinas del Sureste, continúa sin ninguna solución por parte de las autoridades municipales ni de la empresa.   

Vecinos de rumbo, así como integrantes de la agrupación Todos Somos Mérida, se sienten desprotegidos por las autoridades y externaron nuevamente sus inconformidades con este sonido, que se produce durante todo el día, los describen como una especie de “zumbido criminal”, que incomoda, ha causado molestias y  afectaciones en sus oídos. 

 Ante esta problemática las personas tienen que cerrar sus ventanas, otros se han mudado, señalan. Por la pandemia, debido a la baja circulación de autos y personas, el ruido ha incrementado, subrayaron. 

Asimismo, señalaron que se instalan camiones y tráileres cerca del rumbo lo que perjudica la movilidad e incluso ha causado accidentes, por lo que también piden que la harinera se cambie de lugar, alejada de una residencial.  

Desde junio del 2019, La Jornada Maya reportó esta problemática, algunos de las y los vecinos indicaron que llevaban más de 10 meses con esta situación. En ese momento, el secretario de Participación Ciudadana del Ayuntamiento, Julio Sauma Castillo, admitió no estar familiarizado con el incidente, pero aseguró que se hizo el reporte a Ayuntatel. 

Subrayó en esa ocasión, que el plazo para ello depende de la carga de trabajo del área de inspección. Una vez realizado el chequeo, y en caso de corroborarse algún tipo de contaminación, se recomendaría a la fuente emisora resolver el problema para no afectar a terceros y en caso de no atender el incidente, se aplicaría una sanción. 

 

Motor de turbina  

Sin embargo, los problemas siguen, en general los vecinos describen el sonido como un zumbido que en primera instancia no se percibe, pero luego al pasar del tiempo se hace más incómodo. “Es un zumbido que uno no lo percibe, pero cuando lo analiza y uno se da cuenta de dónde viene no te lo quitas de la cabeza, es como el motor de una turbina que está prendido casi las 24 horas, los 7 días de la semana”, comentó Hugo Michel, vecino del rumbo.  

Pide a la empresa que ponga algún tipo de filtro para minimizar el ruido y que las autoridades tomen cartas en el asunto, pues se escucha hasta en la noche.  

Una integrante de Todos Somos Mérida, quien prefirió el anonimato, comentó que ha intentado comunicarse con la empresa, la cual afirma que va a atender el tema, que iban a tener una junta, pero no los han atenido. “El ruido sigue y es peor, ahora lastima más, entre más agudo es más lastima”, indicó. La empresa es responsable de insonorizar la fuente de ruido que generan las máquinas, añadió.   

Aunado a esto, la harina genera polvo que llega hasta las casas y contamina los sistemas de aires acondicionado de las viviendas y estaos respirando eso.  

Diana Castillo, directora del Centro Cultural La Cúpula, ubicada en la calle 54 entre 41 y 43, del Centro, a una cuadra de la harinera, indicó que el sonido es sutil, no el que sale de una fiesta, sino que es una especie de zumbido que no para. En su caso, este problema ya le ocasionó tinnitus, es decir que ya escucha como un zumbido en los oídos; también se quejó del polvo que causa alergias por lo que ha tomado medicamentos.

Ella comentó que este problema del ruido lleva más de 3 años y hasta el momento no hay una solución y en esta época de pandemia que dejó de haber música en los bares, y que ya no pasaban tantos los coches se han sentido más. “Es bastante molesto, es continuo”; lamentó.  

 

También te puede interesar: Ruido de harinera molesta a vecinos del centro de Mérida

 

Pero no es sólo el ruido y el polvo, sino que entran tráileres y camiones para productos que han ocasionado accidentes, y dificulta la movilidad.  

Consideró que es necesario que este tipo de empresas no estén cerca de una zona residencial y que se trasladen a otros lugares adecuados para su giro, alejados de las casas y personas.  

La señora Ana Martínez Castro, de 64 años, quien vive en la zona hace unos 40 años, indicó que el ruido es todo el día, no es un ratito, pero en las noches es cuando se oye más. “Hace como un año que se escucha más fuerte y cada día incrementa más, no sé si tengan algo roto”, indicó.  

Tiene que cerrar toda su casa, puertas, ventanas, para tratar de disminuir el sonido, pero ya no puede seguir viviendo de esta manera.  

Se pidió al Ayuntamiento de Mérida que brinde información sobre este tema, se indicó que la solicitud fue canalizada a la Dirección de Desarrollo Urbano, pero hasta el cierre de edición no ofrecieron alguna respuesta concreta, señaló.  

Para finalizar, comenta que se contactó con la empresa, una persona contestó y pidió esperar en la línea mientras pedía información, pero luego de unos minutos colgó. Se llamó otra vez, pero no volvieron a contestar.

 

Edición: Laura Espejo


Lo más reciente

Los Bravos barren a los Leones, que suman seis reveses en fila

Falla Gann, luego de buenas aperturas de Salgado y Carrillo: 8-7

Antonio Bargas Cicero

Los Bravos barren a los Leones, que suman seis reveses en fila

Guiados por Luis Juárez, los Bucaneros de Los Cabos disputarán el título de la Liga Norte de México

La sucursal de los Leones se impuso en trepidante semifinal y ahora se enfrentará a Tijuana

Antonio Bargas Cicero

Guiados por Luis Juárez, los Bucaneros de Los Cabos disputarán el título de la Liga Norte de México

Neurodivergencias: en busca de la inclusión plena

Editorial

La Jornada Maya

Neurodivergencias: en busca de la inclusión plena

Mañana será demasiado tarde

Palabras de otros tiempos, más actuales que nunca

Ornela De Gasperin Quintero

Mañana será demasiado tarde