Foto: La Jornada Maya

En el marco del Día Nacional del Maíz los productores de la zona maya refieren que se ha ido perdido esta actividad campesina por la falta de oportunidades y porque las generaciones actuales se dedican a otras prácticas.

Por costumbre, herencia y tradición el pueblo maya es quien se ha dedicado por siglos a esa actividad campesina en la que el maíz ha sido fundamental entre las semillas nativas, por esa razón habitantes de las zonas indígenas del municipio dijeron que esta práctica ha desaparecido entre las generaciones actuales, que optan por hacer otras actividades relacionadas con el turismo.

Ariel Ángel Van Mac, presidente de la aldea Ahau Chooc, una comunidad de cinco familias mayas dedicada a demostraciones de las costumbres, artesanías y gastronomía, explicó que lamentablemente diversos factores han disminuido el trabajo en las milpas.

Consideró que esta práctica se ha dejado de realizar en la zona maya por situaciones como el cambio climático, que ahora las generaciones actuales ya no pueden predecir como sus antecesores los pronósticos del tiempo.

Habló sobre el proceso que inicia con el desmonte, pasando por la quema de siembra y posteriormente su cosecha del maíz, cuyas variedades principales que se trabajan en la región son el maíz amarillo, blanco y morado.

Expuso que actualmente son muy pocos los productores locales que se dedican a esta actividad para darle un fin comercial, toda vez que lo que logran obtener es para únicamente su autoconsumo.

Raúl May, un campesino local de la comunidad de Honzonot, señaló que no hay grupos ni mucho menos dependencias que apoyen esta milenaria actividad campesina de modo que ante las adversidades, como el calentamiento global, las plagas y la falta de recursos causa que los labriegos abandonen sus parcelas.

Refirió que no hay grupos ni autoridades defendiendo las semillas nativas, tampoco programas de promoción de producción del maíz.

En contra de los transgénicos y a favor de los alimentos locales y orgánicos que provienen de la cultura maya, pues es un producto que requiere de la intervención del ser humano,

Jaime Pat, cocinero del hotel Amansala, indicó que son pocos los cocineros tradicionales que defiendan la importancia de la gastronomía a base del maíz.

Dijo que muchas de las nuevas generaciones no se interesan en el campo, las generaciones antiguas que se dedican a esto se ven obligados a abandonar esta actividad y las grandes compañías se aprovechan de ello.


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-U kajnáallilo’ob Ek Balame’ tu kaxtajo’ob ti’ koole’, uláak’ bix u k'uchul xíimbaltbilo'obi'

-Táan u xak’alta’al wakp’éel u jejeláasil ixi’im yaan Chiná

 

Edición: Estefanía Cardeña