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La Jornada Maya
23/03/2026 | Mérida, Yucatán
A partir de una insinuación de su madre enferma acerca de que su origen podría no ser el que siempre creyó, Camilo emprende una investigación que lo lleva hasta Nueva York para buscar pistas de su propio origen y esta premisa detona la novela Los nombres de mi padre, de Daniel Saldaña París.
Desde “La Cúpula”, el stand de La Jornada Maya en la Filey 2026, el escritor mexicano compartió que su obra entrelaza la búsqueda íntima de identidad con episodios clave de la historia reciente de México.
Detrás del misterio que da vida a la novela, se cruzan dos grandes intereses del escritor. Por un lado, la historia política del país, marcada por los movimientos sociales surgidos tras 1968 y 1971. Por otro, los silencios familiares.
“Me interesan mucho los secretos al interior de las familias, las cosas que no se dicen”, comentó, señalando ese territorio donde lo íntimo y lo histórico se tocan.
La Ciudad de México también ocupa un lugar central en la novela, aunque lejos de los escenarios más transitados. Saldaña París opta por explorar espacios como Ciudad Satélite, vinculados a su propia historia familiar, y alejarse de las representaciones habituales.
“Me interesa explorar otros territorios más allá de lo predecible”, dijo. En ese recorrido, reconoce una ciudad “muy versátil” que, pese a fenómenos como la gentrificación, mantiene su capacidad de adaptación.
Foto: Gerardo Jaso
Uno de los principales retos fue equilibrar la investigación histórica con la dimensión emocional de los personajes. El autor subrayó que su prioridad siempre fue sostener el vínculo entre el protagonista y su madre. “Me importaba que en el centro siguiera estando el drama emocional”, afirmó.
El proceso de escritura implicó múltiples reescrituras, una práctica que el autor asume como parte esencial de su oficio. “Escribir tiene que ver con corregir, en cada reescritura entiendo al personaje de una manera distinta”, explicó, alejándose de la idea romántica del sufrimiento creativo. Por el contrario, aseguró que disfruta el proceso.
La novela también nació en un momento personal complejo. Mientras su padre enfrentaba una enfermedad grave, el autor encontró en la escritura una forma de diálogo.
“Fue una manera de hablar con mi papá”, recordó. A la par, vivía una etapa de enamoramiento, una coincidencia vital que marcó el tono del libro. “La vida te avienta lo peor y lo mejor al mismo tiempo”, reflexionó.
Sobre el oficio, Saldaña París combina distintas actividades como la traducción, la docencia y la escritura, y defiende la importancia de la lectura y la comunidad.
“Que te guste leer es lo más importante”, señaló. Para quienes inician, recomienda compartir el trabajo con otros y aprender a tomar distancia del propio texto.
Foto: Gerardo Jaso
Mira aquí la entrevista completa.
Edición: Fernando Sierra