Los Reyecitos, herencia maya para el ecoturismo rural de Miguel Colorado

La cooperativa recorre los tres cenotes abiertos al público en la comunidad
Foto: Israel Mijares

“En Miguel Colorado tenemos ocho cenotes, sólo tres están abiertos al público: Murciélagos y Los Patos, que son sólo para observar, y Aguazul, que es hasta para bañarse en un lugar sagrado; en los Reyecitos te llevamos a ellos y te ofrecemos una experiencia única”, dice María Esther Canul Tun, una de las integrantes de la familia Canul Tun que está dedicada a ofrecer servicios ecoturísticos y rurales esa comunidad del municipio de Champotón, en Campeche.

Su familia conformó la cooperativa Los Reyecitos o Ukuchil Jelee, misma que está integrada a la Alianza Peninsular para el Turismo Comunitario (APTC), una de las 24 joyas del ecoturismo en la península de Yucatán y que ahora son una oportunidad más de vivir experiencias inolvidables en el sur del territorio mexicano.

Don Ramón es el dueño legítimo del espacio donde está ubicada la cooperativa, un espacio de 250 hectáreas donde realizan las actividades de senderismo, avistamiento de aves y hasta practican la ruta del chicle como una de las opciones para vivir y conocer parte de la historia de Campeche como un estado rico en materia prima.

Los Reyecitos cuentan con siete habitaciones sencillas y tres cabañas especiales, restaurante, vivero, casa del árbol, estacionamiento y un sinfín de actividades en las que te atenderá don Ramón y Raúl, su hijo, quien es guía certificado y tiene habilidades para el avistamiento de aves, conocimientos en herbolaria, habla español y maya y está por comenzar cursos de inglés.

 

 

El plato fuerte dentro de los servicios que ofrecen es la visita a los cenotes Aguazul y Los Patos; actualmente, por cuestiones ajenas al ejido Miguel Colorado, pues son un núcleo ejidal, no está permitido bañarse en el cenote, pero pueden hacer el recorrido guiado: Raúl y doña María te llevan a conocer primeramente el cenote Los Patos y luego bajan al cenote Aguazul para contemplar el agua.

 

 

La peculiaridad del lugar es que desde la llegada escuchas a los monos araña que viven en la zona y también oyes a lo lejos a los monos aulladores, las aves del lugar te reciben con sus cantos y todo el tiempo que pases ahí nunca hay silencio: los animales, los insectos y el viento te arropan en el lugar considerado sagrado.

El cenote Aguazul está en proceso de abrirse el público y además de la guía que te ofrece Los Reyecitos, ahí puedes realizar actividades como nado, uso de kayaks e incluso de la tirolesa, este complejo está ubicado a cinco minutos del poblado.

 

 

Cuando llegas a Los Reyecitos, lo primero que te invitan es a formar parte del turismo responsable. Al ingresar al complejo familiar debes lavarte las manos con jabón y agua, secarte para que te apliques gel antibacterial y te midan la temperatura, todo esto, portando un cubrebocas como parte de las medidas de sanidad para combatir al Covid-19.

“Generalmente los que vienen con nosotros son gente con previa cita, gracias al apoyo que nos ha dado Kenia, una chica que hace su estadía en turismo y que está vinculada con nosotros gracias a la Alianza, hoy tenemos presencia a nivel internacional debido a la información que sube a nuestras cuentas oficiales y a la web en viajaturismocomunitario.com”, explicó.

Agregó que la mayoría de sus clientes son extranjeros; atienden a cerca de 3 mil personas anualmente, 70 por ciento extranjeros y 30 por ciento mexicanos, de estos últimos sólo 5 por ciento campechanos.

 

 

Desde que los visitantes hacen su cita, o llegan por alguna recomendación personal, son informados de la amplia variedad de actividades por realizar: la primera que ofrecen por ser una actividad entre tarde/noche, es la visita al cenote Murciélagos. Un lugar en el que puedes observar por unos 30 minutos como emprenden vuelo cerca de 9 millones de murciélagos de 13 especies diferentes.

En esta actividad Raúl explica cuántas especies y de qué tipo salen de una cueva al fondo del cenote, según los últimos estudios de investigadores colombianos.

Para los siguientes días te ofrecen el senderismo y observación de aves. Este camino es realizado en un área de 250 hectáreas que pertenece a la familia.

“Si tenemos suerte podremos ver algunos venados o al menos escucharemos cuando corren de nosotros”, dice entre risas don Ramón cuando comienzan a adentrarse en la espesa selva maya. Lo llamativo de esta actividad es que Raúl, además de explicar qué tipo de aves estás observando si no eres experto, detalla el uso medicinal o de costumbre de plantas y flores que ahí encuentran.

 

 

En Los Reyecitos ofrecen pequeños talleres de tejido a mano y urdido de hamacas con doña Sara, una vecina que dedica todo su día a la costura para -junto a su esposo- sostener su hogar. La actividad que desempeña hoy es parte de un atractivo para aprender lo básico en la costura y el trabajo que da hacer una hamaca y entender así el precio de éstas.

También está don Jorge, un artesano que fabrica canastas con bejuco; su trabajo es conocido en todo el pueblo y ha logrado sacar poco a poco sus productos a un mercado externo. Las canastas de don Jorge tienen una duración mínima de tres años, dependiendo el uso; sin embargo, hay antecedentes que pueden durar toda una vida, dijo.

 

 

Los visitantes no pueden irse de Los Reyecitos sin realizar la ruta del chocolate. Familiares de los Canul Tun tienen plantas de cacao criollo y con esto realizan una práctica donde muestran el uso de la semilla: la primera es hacer agua fresca con la semilla húmeda, el líquido tiene un sabor similar a la guanábana. Esa semilla, ya sin pulpa, es secada por un día y posteriormente tostada hasta que reviente para que fabriquen tablillas de chocolate.

 

¿Qué es la Alianza Peninsular para el Turismo Comunitario (APTC)? 

La red surge desde 2016 con la finalidad de incrementar las visitas turísticas a comunidades rurales para beneficiar a los habitantes sin explotar la naturaleza y está integrada por tres redes estatales: Caminos Sagrados (Quintana Roo), Consejo de Turismo Rural de Campeche (Campeche) y Co´ox Mayab (Yucatán). 

En total son 273 socios de comunidades indígenas y campesinas agrupados en 24 empresas sociales de turismo comunitario y la APTC funciona con comités conformados por integrantes de todas las redes estatales que trabajan en las siguientes líneas: capacitación, promoción y gobernanza.

El contacto de Los Reyecitos es con María Esther Canul Tun, al teléfono  9811404641 o ingresar en Facebook a Los Reyecitos "Ukuchil Jeele".

El contacto con el Consejo de Turismo Rural Campeche es: En Facebook Consejo de Turismo Rural Campeche; al correo [email protected] o al teléfono 9811171520.

 

 

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Edición: Laura Espejo