Ximena, la exploradora más joven de Cenotes Urbanos, quiere ser bióloga

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Foto: Cenotes Urbanos Solidaridad

“Me gustan las estalactitas y los murciélagos”, relata Ximena Mosqueda, quien a sus cinco años tiene claro que cuando sea adulta será bióloga debido a su pasión por la naturaleza. Y es que desde hace un año la pequeña ha explorado cenotes en los alrededores de Playa del Carmen al ser la integrante más joven del grupo de Cenotes Urbanos, un proyecto de ciencia ciudadana que busca conservar los entornos subterráneos a través de la apropiación social.

 

 

Ana García Pacheco, mamá de Ximena, relata que la niña ha mostrado afición por los cenotes y las actividades que practica con la organización de Cenotes Urbanos, quienes realizan observaciones en estos espacios de Playa del Carmen. En su portal de internet esta organización reporta más de mil 600 observaciones, en las que se han registrado 449 especies entre insectos, protozoarios, hongos, plantas, anfibios, arañas, moluscos, aves, reptiles, entre otros.

“Ha ido a las cuevas con este grupo, le llama la atención, de hecho, es medio rara porque no le gusta lo que le gusta a las niñas de su edad, en su cumpleaños pidió su fiesta de Depredador”, cuenta su mamá.

 

 

Desde hace un año, cuando Ximena y su familia se mudaron del poblado de Pucté (en Othón P. Blanco) a Playa del Carmen por motivos laborales de su papá, tuvieron contacto con Cenotes Urbanos a través de una compañera de trabajo dedicada a la antropología.

Desde el primer día la menor mostró interés en explorar cenotes y conocer la diversidad de especies de estos lugares. Acompañada de su papá, desde hace un año también se involucra y emociona en la exploración de entornos subterráneos.

 

 

Además de ser exploradora, Ximena estudia el tercer grado de preescolar, auxiliada por una maestra particular y por las tardes también entrena karate, en donde ya es cinta morada. 

Su mamá reconoce en Ximena a una niña muy cariñosa y social. “No tiene pena, rápido entra a la conversación y se adapta y cuando participa en las exploraciones se emociona mucho”.

 

 

“Llega muy emocionada, menciona mucho un animal y me cuenta todos los animales que vio, lo que hizo y cómo entró al cenote, a veces hasta me sorprende, le pregunto que si no le da miedo y ella dice que le gusta”, cuenta la orgullosa mamá.

A la pequeña le llaman la atención los murciélagos y las estalactitas, y en general todos los animales que logra ver en la cueva. En este gusto por explorar, Ximena dice que quiere ser bióloga porque disfruta mucho de la naturaleza.

 

 

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Edición: Laura Espejo