Soy Miranda, soy futbolista y una mujer trans

Especial: Convivir en la diversidad
Foto: Facebook Miranda Salman

Como futbolista, Miranda Salman jugó en la Liga Mexicana de Fútbol a nivel profesional a principios de la década de los 90, pero una lesión le obligó al retiro. Tiempo después, como mujer trans, se incorporó a la primera división femenina como atleta transexual, pero enfrentó la discriminación. Tras un proceso legal, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) fue obligada a reconocer que Miranda no tiene ventaja en una liga femenil, por lo que se instruyó su reconocimiento como persona. A la fecha vive en Playa del Carmen.

Miranda Itzayana Sánchez comenzó su carrera jugando fútbol profesional masculino antes de iniciar su proceso de cambio de género, jugó en equipos como Neza o los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México en la primera división en la temporada 90-91, pero una lesión muy fuerte en la pierna izquierda, que consistió en una fractura de tibia, peroné y tobillo, le obligó al retiro del balompié.

“En aquel entonces no había las operaciones de ahora, que puedes operarte y regresas en seis meses a la cancha sin ningún problema, tardé varios años en recuperarme; en aquel entonces prácticamente una lesión así acababa tu carrera, pero por fortuna recuperé completamente mis habilidades”, cuenta en entrevista.

Dos años después, Miranda empezó su proceso de cambio como mujer trans y logró obtener su nueva identidad legal. Oriunda de la Ciudad de México, llegó a Quintana Roo para integrarse al Inter Playa y Guerreros de Playa del Carmen, pero antes en su lugar de origen tuvo obstáculos que le impedían jugar en equipos femeniles. 

“Cuando empecé a jugar fútbol profesional se dieron cuenta obviamente por quién era, porque yo trabajé en Telehit muchos años, en realidad tenía mucha visibilidad pública, entonces se enteran los equipos donde estoy jugando, de que soy una mujer trans y la Liga Mexicana de Fútbol femenil, que está afiliada a la FMF, me impide jugar”, recuerda.

Lo que Miranda hizo fue emprender una lucha por la protección de sus derechos humanos a través del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el órgano homónimo de la Ciudad de México, el Copred, así como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Miranda argumentó que su identidad legal ya era la de una mujer, por lo que se consideró el primer caso de discriminación contra una mujer transexual que logra el reconocimiento a sus derechos a nivel mundial: “nunca había habido otra en la historia donde se comprobaba que había habido un caso de discriminación”.

La jugadora cuenta, además, con un dictamen de derechos humanos que avala que no tiene ninguna ventaja sobre las mujeres por cuestiones de hormonas. 

“Por ejemplo, por el protocolo de Estocolmo, que es el que tiene el Comité Olímpico Internacional para la inclusión de atletas transexuales en los Juegos Olímpicos, yo cumplo con todas las cuestiones legales y no había motivo para que se me impidiera jugar, entonces se instruyó a la FMF para que me regrese mi trabajo en el equipo femenil en el que estaba jugando en aquel entonces”, destaca.

Constantemente, bajo el estigma de que su cuerpo nacido hombre le brinda ventaja sobre las mujeres, Miranda insiste en que no es así por cuestiones hormonales, y admite que ha sido muy complicada la aceptación social, principalmente porque existe una desinformación acerca de lo que es una mujer trans; “eso es a nivel general, a nivel social y ahora imagínate si lo llevas al campo deportivo, pues todavía es peor”

Esa desinformación y falta de cultura acerca de lo que es una persona transexual representa una lucha constante contra de prejuicios, discriminaciónes, insultos o incluso hasta agresiones. 

“El ser una mujer transexual es nacer como cualquier otra mujer nada más que tu cuerpo no cuadra; es una cuestión natural (…) yo desde que nací sabía que era mujer pero mi cuerpo no lo era, por lo tanto no había nada que me moviera sino lo único es que yo era una mujer en el cuerpo equivocado y lo único que yo quería era cuadrar mi mente con mi cuerpo y ¿como lo haces?, pues a través de operaciones, hormonas, tratamientos y muchas cosas”, afirmó.

Desde hace algunos años es habitante de Playa del Carmen y entre sus logros cuenta su participación en tres ediciones de Juegos Olímpicos de la comunidad LGBT y ser la primera mujer trans en obtener una medalla olímpica. 

Miranda destaca que en medio deportivo hay gran desconocimiento respecto a lo que en verdad es una mujer trans y sobre todo pueden llegar a ser muy crueles. 

“Ojalá se logre hacer que se vea de manera natural, veremos a la mujer neozelandesa en los Juegos Olímpicos, qué tipo de trato le dan; si el morbo que habrá alrededor de ella no le afectará, pero sobre todo es concientizar y educar”, concluye.

 

También te puede interesar: 

-Día Mundial de la Diversidad Sexual: Las banderas LGBTTTIQ+

-Mes del Orgullo: ¿Qué significan las siglas LGBTTTI?

-El arcoíris cubre la península con marchas a favor de la comunidad LGBTTTIQ+

-Para ser quien eres y verse en el espejo tal cual, hay que aceptarse: Geraldine Gracia

-Catalina y su madre, ejemplos de apoyo a la comunidad LGBTTTIQ+

-Kankalas, 'motorbikers' rodando por la diversidad

-Lucha judicial para garantizar derechos de la comunidad LGBTTTIQ+ en Yucatán

-Soy Miranda, soy futbolista y una mujer trans

-Hay que participar en la política para lograr los cambios que necesitamos: Omar Ortiz

-Casa Frida, refugio creado para apoyar a la comunidad LGBTTTIQ+ en CDMX

-Surge movimiento para educar a comunidad universitaria en temas de la diversidad

-La UE marca su línea roja frente a Hungría con los derechos LGBTTTIQ+

- A’almajt’aan ba’atele’ láayli’ táane’; tu kaxta’al u chíimpolta’al u páajtalil LGBTTTIQ+ kaaj tu péetlu’umil Yucatán 

-Biden celebra el Mes del Orgullo, destacando los derechos LGBTTTIQ+

-Policía de Xalapa crea unidad para la comunidad LGBTTTIQ+

 

Edición: Ana Ordaz